Hay una afirmación popular, a la que me sumo, que dice que es importante que hablen de uno aunque sea mal. En los tiempos que corren, supongo que como en cualquier otro periodo de la historia de la humanidad, al que levanta la gaita por encima de la masa le dan todos los palos en el mismo lado. No deja de ser curioso que mientras uno se encuentra en el más absoluto anonimato parece ir todo bien, pero en cuanto se le ocurre mostrarse en un medio, como este al que me asomo cada semana, le llueven las críticas. Creo que es mejor que haya lectores (escondidos siempre bajo pseudónimos) dispuestos a destriparnos, que pasar completamente desapercibido en el mar de información en el que navegamos. Entiendo que no se pueden publicar aquí todos los comentarios, en muchas ocasiones salvajes e irrespetuosos, que nos envían, pero estaría bien hacer una colección de ellos para que sepamos que hay personas deseando leernos aunque sea para ponernos a escurrir. Gracias a todos ellos por el interés que muestran en nuestras palabras.<?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />