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El diario digital de Extremadura
Domingo, 26 marzo 2017
Actualizada el: 18:21
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Salvador Calvo Muñoz
Miércoles, 8 marzo 2017
Cartas acehucheñas

LAS CARANTOÑAS 2

[Img #55003]Amador Salgado  “Amadorín” vivía en una de las primeras casitas de la calle Pizarro, cerca de El Cristo. Yo, para espantar miedos y fantasmas, había quedado con él la víspera en que iría por la mañana temprano a ver cómo se vestía de carantoña, de modo que así yo, amigo de una carantoña, pues ni miedo ni nada.

 

Apenas recuerdo detalles, pero asistí al rito aquella vez y una nada más, porque al año siguiente ya estaba interno en los frailes franciscanos de Cáceres y adiós a San Sebastián, a las Carantoñas y al pueblito. Un desgarro y un dolor aquellos días. Hasta quince o veinte años después no volví  a ver la fiesta ancestral.

 

El día del Santo Patrón ya sabéis lo que hay, de manera que para qué repetirlo. Bastantes veces me han preguntado en emisoras de radio y en cadenas de TV sobre la fiesta, y las que te rondaré. Lo resumo por si alguien aún no se ha enterado.

 

Fiesta pagana, fiesta cristiana. Cuando el cristianismo fue religión oficial para los pueblos hispano-romanos, desde el obispado de Emérita Augusta (Mérida), capital de Lusitania, irradió la buena nueva y comenzó la evangelización de los pueblos del norte.

 

Según historiadores y anales, el cristianismo se encontró con ancestrales costumbres, probablemente de origen celta, que se resistían a desaparecer. Era el caso de los festejos paganos que celebraban el fin del invierno y la nueva vida silvestre. Un rito era emular al animal, que es lo que son al fin y a la postre las carantoñas: las fieras salvajes. ¿Pero había ya alguien en lo alto del ribero del Tajo? Desde luego que sí. Hubo poblamiento romano y luego visigodo ¿Los moros? Lo dudamos. Vendría la noche de los tiempos y no sabemos qué pasaría durante siglos; pero en un informe de finales del XVIII de la Real Audiencia de Extremadura se dice algo así de que en la ermita de los Santos Mártires “no” se celebran ritos paganos ni cosa parecida. ¿A cuento de qué ese “no”? A que sí, a que precisamente había carantoñas el día de dichos Santos.

 

Entonces ya eran las fieras del circo romano que adoraron al mártir. El rito pagano se había incorporado a la festividad cristiana. En fin, no sigo, que esto ya es muy largo. Leed “La Carantoñada del Acehúche” de D. Publio Hurtado si queréis enteraros mejor de cómo era la fiesta a finales del XIX. Y hasta otra.

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