Si es verdad todo lo que se cuenta en la edición de El Mundo de este martes, sobre supuestas irregularidades en Feval de D. Benito, página 10 de este diario nacional edición de este martes tres de mayo de dos mil once, está faltando tiempo para que José Luis Viñuelas y José Villa y el resto de responsables dimitan sin falta y no solo eso sino que el presidente del ejecutivo extremeño Guillermo Fernández Vara, tal y como reclama en esta ocasión el PP, y no solo por eso sino porque es de pura lógica política, comparezca con urgencia en la Asamblea de Extremadura o ante los medios de comunicación públicos y privados y con luz y taquígrafos, dé todo tipo de detalles sobre este al parecer gravísimo asunto, que si es verdad, debe arrastrar, como indicamos, a cargos y personas, incluso a la consejería responsable de los asuntos de Feval, y por supuesto debe seguir en los juzgados y con las pruebas pertinentes, si es que son ciertas y contundentes, que caiga el peso de la ley sobre los culpables de los presuntos desmanes.
Una institución pública como Feval no solo debe ser prístina sino parecerlo y además que lo demuestre ahora sacando a la luz la absoluta verdad de los hechos de los que se acusa a los "presuntos culpables de supuestas fechorías".
La denuncia parte nada más y nada menos que de los trabajadores, que esperamos no estén manipulados y también exigimos que si el Partido Popular insiste sobre el asunto, lo haga desde el lógico control de la oposición y para que reluzca la verdad y no solo con fines políticos y electorales. Lo mismo le exigimos al Partido Socialista Obrero Español, que esclarezca los hechos, que facilite datos y documentos que no solo salven el honor de quienes dirigen Feval sino que demuestren que la gestión llevada a cabo es absolutamente clara, diáfana y correcta. Si no es así, que a unos y a otros, la ley y la ciudadanía se lo demande.
No valen excusas ni omisiones ni silencios, y sí explicaciones, datos y verdades que tranquilicen a los trabajadores y que sirvan para dignificar la clase política, que como todos sabemos es el tercer problema que preocupa a los ciudadanos.