( * ) Anda el hombre más preocupado que un parado de larga
duración sin solución por qué va a pasar con su continuidad o no al frente del
ejecutivo extremeño. El varapalo sufrido en las elecciones del 22M le tiene
sumido en un sin vivir aunque para mí que tampoco le ha caído por sorpresa. Su
aspecto o su gesto en los últimos días previos a los comicios era de seria
preocupación, aunque llevara la procesión por dentro como buen católico que es
Guillermo. Un tipo, médico forense de profesión, que lleva los últimos 16 años de
su vida dedicado a la política activa y que en la distancia corta, es indudable,
te gana. Su andadura por la región, su
forma de hacer política y su savoir faire con los adversarios, firmando pactos
importantes con la oposición, es decir, le han granjeado el respeto de la clase
política, aunque Izquierda Unida le reproche tantas cosas que les hace dudar, y
mucho, sobre su decisión al respecto de la confianza necesaria para gobernar.
Ahora no está el horno para ningún bollo porque tres
diputados de izquierdas, a los que 30.697 extremeños le han prestado el voto
tienen la llave de la puerta del gobierno para que Vara siga. La situación es
tan complicada, ya que tienen los socialistas 30 escaños por 32 los populares,
que las presiones son de fondo, profundas hacia Escobar, Nogales y Casco.
Conociendo a los tres, me da que la cosa está complicada por mucho que les
quiera influir Cayo Lara desde Madrid. Mientras tanto, Guillermo Fernández Vara
calla y calla y deja que los días pasen hasta el 20 J. Pero antes habrá
negociaciones, esta misma semana seguro, con Escobar cara a cara. Y los
extremeños en un sin vivir como el propio Guillermo, aunque parece ser que
todos por el mismo motivo, el paro, que tanto agobia, la cosa como le llama
Monago, que considera que muchos alcaldes electos, y de su partido, 17 de las
20 grandes ciudades extremeñas, no van a aceptar a Vara como nuevo presidente.
Y es que van a dominar la federación de Municipios y provincias, y la
Diputación de Cáceres y 32 escaños del parlamento extremeño, y más de 305.000
votos de los ciudadanos. El panorama está como para unas prisas, las que son
fatales cuando está en juego el futuro de Extremadura. Y dice Guillermo en su
blog:
En las elecciones votamos pensando qué partido queremos que gobierne y quién sea el Presidente, pero no elegimos Presidente sino diputados. Y ese es tablero. Los ciudadanos no le han dado a ningún grupo mayoría de diputados para elegir por sí mismo al Presidente. Por eso el debate de estos días no es artificial. Es, sencillamente , el debate sobre la realidad de los hechos.
Pues eso, consideremos la
realidad de los hechos, y sobre todo a Escobar, Nogales y Casco, y a ver qué pasa con Extremadura y su futuro,
Guillermo.
( * ) Este artículo pertenece al editorial que Francisco de Borja Gutiérrez ha expresado en el magazine de Onda Cero Cáceres,que dirige Juan Pedro Sánchez, martes 31 de mayo de 2011, a las 13.20 horas.