5 consejos para mantener una buena alimentación en verano

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  • Mariana Silva López, Coordinadora del Máster Universitario en Ciencias Avanzadas de la Nutrición Humana, de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), ofrece una serie de recomendaciones de cara a qué dieta seguir durante los meses estivales.

La OMS indica que mantener una dieta sana ayuda a protegernos de la malnutrición y también de las enfermedades no transmisible como la diabetes, el cáncer, las cardiopatías o los accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, indica esta organización, los cambios sociales como la rápida urbanización o la variación de los estilos de vida han derivado en unos hábitos alimentarios menos saludables, con mayor consumo de alimentos hipercalóricos, grasas y azúcares, en parte influidos por el aumento de la producción de alimentos procesados. Según la Encuesta Europea de la Salud en España del año 2020, un 16,5% de los hombres y un 15,5% de las mujeres mayores de edad padecen obesidad.

Es habitual que durante los meses estivales “nuestros hábitos alimenticios sean menos saludables que durante el resto el año”, ya que “las vacaciones y el verano son un momento para relajarse”, explica Mariana Silva López, Coordinadora del Máster Universitario en Ciencias Avanzadas de la Nutrición Humana, de la Universidad Internacional de Valencia (VIU). “Nos apetece comer o cenar fuera, salimos más y tenemos más tiempo libre”, señala Silva, pero advierte que “la alimentación en esta época del año debe ser equilibrada, debemos hidratarnos mucho, consumir frutas y verduras, controlar los excesos y estar atentos con la higiene para evitar intoxicaciones”. En este sentido, la docente de VIU incide en que lo importante es encontrar un equilibrio que ayude a conseguir que nuestra rutina de alimentación sea saludable.

 Consejos para mantener una buena alimentación en verano

La dra. Silva señala cinco prácticos consejos para conseguir mantener una alimentación saludable durante el verano:

  • Mantener una buena hidratación, siendo necesario ingerir entre 1,5 y 2 litros de líquidos al día. No deben ser necesariamente de agua, pero sí líquidos saludables como zumos, limonada, infusiones o refrescos no azucarados. Para lograr consumir esta cantidad también pueden ayudar aquellos alimentos cargados de líquido como el gazpacho, las sopas frías, las frutas y la verdura.
  • Comer fruta fresca y de temporada, ya que las habituales de esta época del año se caracterizan por ser bajas en calorías y muy ricas en agua, por lo que su ingesta puede contribuir a mantener un buen estado de hidratación.
  • Reducir el consumo de alcohol y bebidas azucaradas, que no deben formar parte de nuestra rutina, sino ser una excepción para momentos especiales.
  • Moderar las cantidades de comidas para evitar las digestiones pesadas y ayudarnos a combatir el calor, evitando los alimentos fritos o con gran cantidad de grasa y, preferiblemente, hacer varias comidas al día con menor cantidad.
  • Seguir las pautas de la Dieta Mediterránea, también durante el resto del año, ya que nos ayuda a mantenernos sanos y actuar de forma positiva en la prevención de diferentes enfermedades.

 


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