La Junta reconoce al cuerpo de lucha contra incendios tras un verano marcado por el fuego en Jarilla, Las Hurdes y Valdecaballeros
HERVÁS, 29 de agosto de 2025.- La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha anunciado este viernes la concesión de la Medalla de Extremadura 2025 a la plantilla del Plan Infoex. El galardón se entregará el próximo 7 de septiembre, en la gala institucional del Día de Extremadura en Mérida, como reconocimiento a la labor de estos hombres y mujeres que, una vez más, han demostrado su compromiso en la defensa de la vida, el territorio y la memoria natural de la región.
Reconocimiento eterno
«Esta medalla no es solo un reconocimiento, es un agradecimiento eterno», subrayó Guardiola en la rueda de prensa celebrada tras el Consejo de Gobierno extraordinario en Hervás, convocado para aprobar medidas tras los devastadores incendios de este verano.
La presidenta ensalzó la labor del colectivo, que se ha enfrentado «cara a cara» al monstruo del fuego en Jarilla, Las Hurdes o Valdecaballeros, entre otros puntos, y que, a su juicio, ha actuado con «valor, entrega y humanidad».
Una red de coraje
Guardiola describió a la plantilla del Infoex como «hombres y mujeres que, desde cada retén, cada base, cada helicóptero y cada puesto de mando, forman una red de coraje que actúa cuando todo tiembla».
Según dijo, los equipos han protegido «vidas, pueblos y montes» en una de las temporadas más duras que recuerda Extremadura. «El Infoex no sólo combate incendios, defiende un modo de vida, el de una tierra conectada siempre con el mundo natural», añadió.
El corazón del pueblo
En su intervención, la presidenta extremeña transmitió su «profunda gratitud» a este colectivo «porque cuando el fuego arrasaba lo que más queremos, ellos han sido esperanza».
«Si hay un lugar donde merecen estar —concluyó— es en el corazón de su pueblo, de ese pueblo al que ellos protegen».
Lupa DEx | El valor del Infoex, en el corazón de Extremadura
El reconocimiento con la Medalla de Extremadura al Infoex no es un gesto simbólico más: supone poner en el lugar que le corresponde a un colectivo que, año tras año, se convierte en escudo humano frente a las llamas. Su labor, tantas veces invisible salvo en los peores momentos, ha calado de forma profunda en la ciudadanía.
Vecinos desalojados, familias con sus casas amenazadas y agricultores con sus explotaciones arrasadas coinciden en un mismo sentimiento: gratitud. Ver llegar a los retenes, a los helicópteros, a las cuadrillas que se juegan la vida con el fuego pegado a la piel, es reconocer que Extremadura no está sola.
La Medalla de Extremadura, el máximo galardón de la comunidad, adquiere así un valor especial: deja de ser un premio institucional para convertirse en un abrazo colectivo. El Infoex no solo apaga incendios, también enciende la confianza de un pueblo que sabe que, mientras ellos estén, la tierra tendrá guardianes.
En un año marcado por la dureza de los fuegos, la concesión de este honor los coloca en la misma altura que otros símbolos de identidad extremeña. Y ese, quizá, es el mayor mérito: demostrar que ser extremeño también es estar dispuesto a cuidar lo que es de todos, incluso poniendo en riesgo la vida.