tractorada

El campo corta carreteras y señala a Bruselas

 

Image

 

 

Redacción DEx, 15 de enero de 2o26.

Extremadura vuelve a levantar la voz contra el acuerdo con Mercosur

El campo extremeño vuelve a ocupar el centro del tablero político y social. Esta vez no lo hace con discursos, sino con tractores. Las movilizaciones convocadas por Asaja Extremadura y UPA-UCE anuncian un escenario de bloqueo casi total en los accesos a la comarca de La Vera durante los viernes 16 y 23 de enero, en protesta por el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur.

Más de trescientos tractores colapsarán los accesos desde Navalmoral de la Mata, entre las diez de la mañana y las ocho de la tarde. Una imagen que ya se ha vuelto recurrente en el último año, pero que ahora adquiere un tono más grave: el sector no solo protesta por precios o costes, sino por lo que considera una amenaza estructural a su supervivencia.

Un acuerdo lejos del campo… y de la coherencia

La protesta tiene un destinatario claro: las instituciones europeas y los gobiernos que han avalado un pacto que, según los agricultores, sacrifica al sector primario en el altar del comercio internacional. Para el presidente de Asaja Extremadura, Ángel García Blanco, el acuerdo con Mercosur es una “cuchillada trapera” que consagra una competencia desigual.

La crítica va más allá de lo económico. El sector denuncia que el pacto abre la puerta a productos elaborados con fitosanitarios prohibidos en la UE o carne tratada con hormonas, mientras a los agricultores europeos se les exige un cumplimiento normativo cada vez más estricto. El resultado, advierten, es una paradoja difícil de explicar: Europa protege al consumidor sobre el papel, pero permite importar alimentos producidos bajo estándares que aquí serían ilegales.

Turismo avisado, servicios garantizados

Conscientes del impacto que las tractoradas pueden tener en una comarca eminentemente turística, las organizaciones agrarias han recomendado rutas alternativas de acceso a La Vera a través de Castilla y León. Desde Asaja insisten en que se permitirá el paso a ambulancias, servicios sanitarios y emergencias, pero advierten sin rodeos: llegar a la comarca será “prácticamente imposible” durante las horas punta de la protesta.

El mensaje al visitante es claro, pero el dirigido a la población local lo es aún más: el campo pide respaldo social. No como gesto simbólico, sino como acto de defensa colectiva de un modelo productivo que consideran en riesgo.

El trasfondo político: quién gana y quién pierde

Más allá de los cortes de carretera, la protesta deja una pregunta incómoda sobre la mesa: ¿quién asume el coste real del acuerdo con Mercosur? Para el campo extremeño, la respuesta es evidente. Mientras Bruselas negocia en términos macroeconómicos, el impacto micro —el de las explotaciones familiares, el empleo rural y la fijación de población— queda relegado a una nota a pie de página.

La movilización de La Vera no es solo una tractorada más. Es un aviso. Y también un síntoma: el de un sector que se siente utilizado como moneda de cambio en una política comercial que habla de globalización, pero olvida deliberadamente el territorio.