Victoria Bazaga, Consejera de Turismo, en funciones, de la Junta de Extremadura.

Extremadura irrumpe en Fitur vendiéndose como “lujo silencioso”… ¿ La gran oportunidad que la región llevaba años esperando ?

La consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes en funciones, Victoria Bazaga, se ha presentado en Fitur con un mensaje rotundo: Extremadura es un destino “extraordinario”, un territorio de “lujo silencioso” donde no existe la masificación y donde la experiencia se mide en aves, estrellas, gastronomía con alma y naturaleza sin artificios. Un discurso que llega en un momento clave: 2026, según afirma la Junta, será el año de las posibilidades infinitas para el turismo extremeño.

Redacción DEx, Madrid, 21 de enero de 2026.

Extremadura se vende con un nuevo relato: del díptico al cine y la literatura

Bazaga subrayó que las “viejas maneras” de promocionar turismo ya no valen. Nada de limitarse a folletos o webs estáticas. La apuesta pasa ahora por cine, documentales, literatura y proyecciones, una narrativa más emocional y cultural para posicionar a la región donde antes era invisible: en la lista de destinos internacionales con personalidad propia.

Según la consejera, el turismo extremeño ha dado un salto de profesionalización en los últimos dos años, con el consiguiente crecimiento de visitantes, pernoctaciones y propuestas especializadas.

El “lujo silencioso”: un concepto que busca diferenciar a Extremadura

La Junta ha elegido un marco conceptual ambicioso: Extremadura como destino de lujo no ostentoso, de calma, autenticidad y calidad. Un lujo sin ruido ni turbas. Un lujo que se escucha mejor entre dehesas, cielos puros y fogones que respetan la tierra.

Este posicionamiento busca competir en un segmento cada vez más demandado: el turismo experiencial, donde el viajero quiere desconexión real, entornos singulares y una identidad gastronómica que no pueda copiarse.

40 deportes al aire libre y un mercado internacional en expansión

Bazaga destacó que la región ofrece más de 40 disciplinas deportivas en plena naturaleza. Un activo que —según defendió— ya se traduce en eventos globales capaces de mover pernoctaciones, restauración y servicios turísticos asociados.

En cuanto a estrategia internacional, Extremadura pondrá el foco especialmente en cuatro mercados donde el crecimiento es notable:

  • Estados Unidos, con un alza del 43% de visitantes,
  • Reino Unido,
  • México,
  • Perú, sin renunciar al resto y profundizando en el vínculo cultural con Hispanoamérica.

La consejera aseguró que el turismo extremeño ha “roto” todas las cifras de la última década. Según sus datos, se han generado cerca de 30.000 empleos en dos años, y han surgido casi 600 nuevas empresas en 2024 y otras 200 en 2025.

Un crecimiento que, según Bazaga, demuestra que “Extremadura empieza a ser vista como un lugar donde quedarse, no solo donde venir”.

LUPA DEx 

¿Promoción adecuada… o un relato que necesita aterrizar más?

En Digital Extremadura ponemos la lupa sobre la estrategia que se anuncia en Fitur:

  • Extremadura necesita menos titulares grandilocuentes y más campañas sostenidas, segmentadas y visibles en los mercados donde realmente se decide el viaje.
  • Urge también una política de conectividad real: sin tren competitivo, sin más vuelos y sin carreteras actualizadas, el “lujo silencioso” corre el riesgo de quedarse en un eslogan inspirador pero insuficiente.
  • La idea de vender Cine, Literatura y Documentales es potente, pero requiere presupuesto, estrategia y continuidad, no flashes aislados.
  • Y sobre todo, para que el turismo sea motor territorial, hace falta que la riqueza creada llegue de verdad a los pueblos y profesionales del sector, no solo a la estadística de Fitur.
  • Campañas de promoción de Extremadura que sean reales y rentables. Poner el foco en el exterior, en el interior ya sabemos lo que tenemos y disfrutamos. Un ejemplo: Cáceres se promociona en los buses madrileños, esta es una forma idónea de promoción, que los ciudadanos madrileños, se enteren de quien es Cáceres y lo que ofrece. 

Reiteramos. Extremadura tiene materia prima de sobra. Solo necesita —por fin— una promoción estable, medible y centrada en beneficios tangibles para la región.

Si 2026 es “un año de posibilidades”, que lo sea también en hechos.