Abril Rubio, MIss Trans Extremadura

ABRIL RUBIO, MISS TRANS EXTREMADURA: LA MUJER QUE SE SALVÓ A SÍ MISMA

La historia que Extremadura necesita escuchar

Paco de Borja, 26 de enero de 2026.

Con 27 años, tras una vida marcada por la noche, la incomprensión, una relación tóxica y un viaje de vuelta al abismo, Abril Rubio —vecina de Carmonita— se agarra ahora a su gran oportunidad: representar a Extremadura en el certamen Miss Trans España. Lo hace con una mezcla de valor, belleza y verdad que desarma. Un testimonio de lucha, resiliencia y renacimiento. Un soplo de luz en tiempos donde todavía falta información, respeto y referentes.

 

Del brillo turbio de la noche al silencio curativo del pueblo

Hubo un tiempo en que Abril —entonces viviendo en Cáceres, perdida, desnutrida y sin dormir— pensaba que su vida no valía nada. “Caí en el pozo”, repite, con la serenidad de quien ha visto el fondo demasiado de cerca. Había trabajado en hostelería, tenido pequeños negocios en Carmonita y en el comedor del balneario de su pueblo, pero la noche se la fue comiendo. Drogas, alcoholes tristes, una relación tóxica que la dejó rota por dentro.

Hasta que un día pidió ayuda. La familia abrió la puerta sin preguntas. Y Abril volvió al pueblo. A la casa donde vive ahora. A la calma. A lo pequeño, que tantas veces salva.

“En Carmonita me quieren mucho. Me aceptan, me apoyan… me siento en casa.” Un detalle que no es menor en un pueblo pequeño, donde los nombres pesan y los cambios todavía pesan más.

 “Siempre fui femenina. Solo que no sabía cómo contármelo”

abril 3Abril completó la ESO y enseguida se marchó a trabajar a Cáceres. Pero mientras el mundo avanzaba, dentro de ella había un terreno sin nombrar.

A los 20 años decidió hacer algo sencillo y gigantesco: recuperar el nombre que su madre quiso darle desde el principio. Abril.
“Me venía haciendo muchas preguntas… sabía que era diferente. Empecé a informarme, a leer, pero lo tenía callado.”

Se lo contó primero a su hermana. Después, a su madre. “Me dijo que era ignorante en este tema, pero que estaba conmigo.”

Fue al médico de cabecera. Tocó puertas. Y la Fundación Triángulo le indicó los pasos para comenzar su proceso. La hormonación llegó… y entonces llegó la pandemia. Un frenazo obligado. Pero los primeros cambios le trajeron algo parecido a la paz. Hasta que volvió la caída. La depresión. La noche. La espiral.

El renacer: dejar Cáceres, volver a Carmonita, volver a ella

Hace dos años, el cuerpo le dijo basta. Volvió al pueblo. Dejó el alcohol y cualquier sustancia. “Solo fumo”, admite, como quien confiesa un respiro.

Y volvió también con quien hoy es su pareja, después de un parón y de sanar heridas. “Estoy súper bien con él. Me siento apoyada y tranquila.”

Desde hace un año, Abril está limpia, estable, fuerte. Ella misma.

Es en ese contexto —no antes, no después— cuando aparece su gran oportunidad.

“Miss Trans Extremadura”. Y el mundo se detuvo un instante

“Estaba en mi casa, vi el anuncio en Instagram y pensé… bueno, me voy a presentar.” Lo hizo sin ilusión, sin expectativas. Y dos semanas después la llamaron.

Había sido elegida Miss Trans Extremadura.

“Me quedé en shock. Y muy feliz. Es una experiencia que me está haciendo mucho bien.”

Las redes han sido un arma de doble filo: comentarios hirientes que duelen más de lo que ella admite, pero también textos preciosos que la emocionan. “Mi rival soy yo misma. Confío en mí. Sabiendo todo lo que he pasado, voy con todo.”

Preparación, disciplina y una meta: representarse a sí misma

Dieta, ejercicio, tutoriales, vídeos, pruebas de maquillaje, organización al detalle. Abril se lo hace todo ella: rutina, estilismos, cuidado, maquillaje, vestuario.

El certamen se celebrará en Torremolinos. El hotel y la comida, por cuenta de la organización. El viaje, por cuenta de las participantes.

Las normas son claras: tres minutos de vídeo para explicar por qué se presenta. Abril no quiere dar pistas, pero tiene claro el centro emocional: el agradecimiento a las mujeres de su vida.

En esta edición hay 28 concursantes de toda España. La diversidad es enorme: mujeres trans sin operar, mujeres de hasta 50 años, perfiles muy distintos. Abril es una de las dos representantes extremeñas. Y va sin máscaras.

“Yo soy la misma persona. La misma. Solo que ahora me veo. Sé quién soy.”

Activismo, foco y una frase que define este momento

abril 2El certamen busca belleza, sí. Elegancia, por supuesto. Imagen, presencia, cuidado. Pero sobre todo busca activismo: mujeres capaces de ser voz, ejemplo y altavoz.

Y ahí Abril tiene mucho que decir.

Hay cuatro coronas posibles: Miss Trans España, Miss Orgullo Cogan Trans, Miss Ritual Torremolinos y Miss Trans Manolita Chen.

Ella apunta alto. Sin soberbia. Con convicción.

“Me está haciendo feliz. Voy a por todas. Confío en mí. Y creo que puedo llegar lejos.”

LUPA DEx POR PACO DE BORJA

Abril Rubio es un ejemplo de algo que a veces olvidamos que las segundas vidas existen. Que hay quien se salva solo, pero gracias a que otros no lo soltaron. Que en los pueblos pequeños también caben las grandes luchas. Y que la dignidad, cuando toca fondo, no se rompe: rebota hacia arriba.

Extremadura necesita historias como la suya. No para aplaudir, sino para entender. No para exhibir, sino para abrazar.

Abril no compite solo por una corona. Compite por ocupar un lugar que le fue negado demasiados años. Lo demás, pase lo que pase en Torremolinos, ya lo ha ganado.