La cuerda tensa entre PP y Vox amenaza con estrangular la legislatura. Extremadura al borde del bloqueo:
Redacción DEx, Mérida, cuatro de febrero de 2026.
Las negociaciones entre PP y Vox en Extremadura se han convertido en un pulso público sin precedentes. Mientras Abel Bautista asegura que el acuerdo podría firmarse “hoy mismo” si Vox fuese “consecuente”, Óscar Fernández Calle replica que “no hay ningún tipo de pacto” y que la desconfianza es “mucho mayor” que al principio.
Entre reproches en redes, documentos que no se enseñan y acusaciones cruzadas, la sensación de bloqueo crece… y la sombra de repetir elecciones vuelve a asomarse.

Bautista aprieta: “Que enseñen sus exigencias”
El secretario general del PP extremeño, Abel Bautista, subió el tono y pidió “transparencia total” a Vox. Afirma que el 95 % del acuerdo programático está ya cerrado, pero que el bloqueo responde al “reparto de cargos”, una actitud que considera “lamentable”.
Bautista acusa a Vox de “actuar como si tuviera el 43 % de los votos cuando tiene el 16,9 %” y subraya que María Guardiola ha aceptado “muchas” de las propuestas formuladas por los de Abascal.
Según el PP, el conflicto no está en la política, sino en la cuota de poder.
“Si los extremeños conocieran vuestro catálogo de exigencias y la respuesta del PP, acabaría la escenificación”, escribió Bautista en X.
También emplazó a Vox a mostrar su documento de peticiones “para que la ciudadanía pueda valorar quién está tensando de verdad”.
Vox lo niega todo: “No hay acuerdo y la desconfianza ha crecido”
En paralelo, el líder regional de Vox, Óscar Fernández Calle, pronunció la frase que hizo saltar de nuevo los puentes:
“No hay ningún tipo de acuerdo.”
Según Fernández Calle, la situación es “peor que al principio” porque la desconfianza “ha crecido muchísimo” y las posturas están “bastante más alejadas”. Niega que estén negociando puestos y asegura que sin un acuerdo programático sólido no habrá nada.

Vox insiste en que el PP rechazó sus propuestas para los presupuestos de 2026 por considerarlas “inviables”, y que ahora, curiosamente, sí parecen “negociables”.
Además, recuerda que Guardiola “perdió 10.000 votos” tras convocar elecciones anticipadas y que debe ser ella quien llame a recomponer el diálogo.
Cruce de mensajes en redes: reproches, tensión y un ambiente enrarecido
Las redes sociales se han convertido en el escenario donde ambos partidos se señalan mutuamente. Bautista habla de “ataques” y “humillaciones” de Vox, y sostiene que el último mensaje de Fernández Calle “solo puede interpretarse como un intento de reventar la negociación”.
Vox, por su parte, acusa al PP de presionar mediáticamente y de intentar construir un relato en el que el bloqueo sea responsabilidad de su formación.
Entre medias, Extremadura sigue esperando.
El viernes, la primera señal: ¿ cederá el PP el senador autonómico ?
El PP debe decidir este viernes si transfiere a Vox el senador autonómico que, por proporcionalidad, le corresponde. Bautista lo deja claro: “A día de hoy, ese senador es del PP y no existe un acuerdo que diga lo contrario. Está en manos de Vox”.
Un movimiento que podría marcar el tono real de la negociación.
LUPA DEx
Extremadura no puede seguir esperando: urge un acuerdo y urge aquí, no en Madrid
Bajo el ruido, una idea empieza a abrirse paso: la negociación se está “nacionalizando” peligrosamente.
En los corrillos políticos se da por hecho que la última palabra la tienen Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, y no los equipos de Extremadura. Ese es el riesgo mayor.
Porque si la decisión se toma a 400 kilómetros:
- Extremadura quedará atrapada en un mercadeo ajeno.
- La región seguirá en pausa, sin gobierno y sin rumbo.
- El bloqueo podría empujar a nuevas elecciones.
- Y cada día perdido pesa en una comunidad con proyectos pendientes, inversiones en lista de espera y un futuro que no admite más aplazamientos.
Lo razonable, lo urgente y lo responsable es que PP y Vox cierren un acuerdo en Mérida, con acentos extremeños y prioridades extremeñas.
Ni los votantes del PP ni los de Vox pidieron este espectáculo en redes, ni este fuego cruzado. Pidieron estabilidad, gestión y decisiones.
Si no se produce un giro inmediato, el riesgo de volver a las urnas será real. Y mientras tanto, Extremadura seguirá mirando el reloj… y perdiendo tiempo que no tiene.







