Redacción DEx, 6 de febrero de 2026.
El ambiente entre el PP y Vox en Extremadura ha pasado de la desconfianza al incendio directo. Lo que hoy han dicho ambos confirma que la negociación ha descarrilado y la batalla es ya pública, cruda y sin filtros.
EL PP ACUSA A VOX DE «MATONES DE CLASE»
El secretario general del PP extremeño, Abel Bautista, lanzó hoy su mensaje más duro hasta la fecha. Acusó a Vox de mentir, de boicotear cualquier avance y de comportarse como “adolescentes políticos” y “matones de clase”. Asegura que la presidenta María Guardiola envió un correo formal a Vox con documentación económica y una propuesta proporcional, pero que fue completamente ignorado.
Bautista afirma que el PP ha aceptado “el 93,33%” de las medidas de Vox, pero que la formación prefiere “mercadear con Extremadura” en lugar de cerrar un pacto. “A los matones se les señala, y eso es lo que le va a pasar a Vox”, sentenció.
VOX DEVUELVE EL GOLPE: “NO HAY NADA”
Por su parte, el líder de Vox en Extremadura, Óscar Fernández Calle, confirmó que su partido votará en contra de la investidura de Guardiola si se presenta al pleno. Rechaza que exista avance alguno y asegura: “No hay acuerdo ni total, ni parcial, ni mínimo. El problema es todo, porque no hay nada”.
Fernández Calle insiste en que la responsabilidad del bloqueo recae únicamente en el PP. “La pelota está en el tejado de la señora Guardiola. Nosotros no necesitamos nada”, afirmó, calificando la propuesta de los populares como “un insulto”.
UN CHOQUE MIENTRAS EXTREMADURA SIGUE EN EMERGENCIA
La disputa ocurre en paralelo a una de las semanas más complicadas por el temporal, con más de 900 evacuados, carreteras cortadas y una región entera en alerta. Bautista reprochó que Vox atacase a Guardiola en redes sociales en plena emergencia, mientras Vox reivindica “coherencia y respeto” a su fuerza electoral.
QUIÉN ROMPE EL ACUERDO
La pregunta que resuena hoy en Extremadura es directa: ¿está Vox bloqueando la investidura o es el PP quien intenta salvar un pacto imposible? Ambos se acusan mutuamente de dinamitar la negociación.
Lo cierto es que PP y Vox han cruzado hoy su línea roja definitiva. La investidura se aleja, el enfrentamiento crece y Extremadura queda atrapada en un pulso que nadie parece dispuesto a resolver.






