La adjudicación de plazas MIR despega en la región con ocho ya asignadas en solo dos días, concentradas en Badajoz y Cáceres, mientras el gran desafío sigue siendo atraer médicos a las áreas periféricas.
Redacción DEx, Sanidad y Salud, 5 de mayo de 2026.
Primeras adjudicaciones: foco en las capitales
Extremadura ha iniciado el proceso de adjudicación MIR 2026 con un arranque ágil: ocho plazas cubiertas en apenas 48 horas, repartidas a partes iguales entre las áreas de salud de Badajoz y Cáceres.
Las primeras elecciones han seguido el patrón habitual:
- Dermatología (Badajoz) → agotada
- Cirugía Plástica (Cáceres) → agotada
- También se han cubierto plazas en Neurología, Cardiología, Oftalmología, Anestesiología y Medicina Interna
Un inicio que confirma que, cuando hay especialidades “premium”, Extremadura compite.
El mapa desigual: seis áreas, aún a cero
El dato que preocupa —y no es nuevo—:
Seis de las ocho áreas de salud extremeñas siguen sin adjudicar ni una sola plaza.
La radiografía es clara:
- Atracción en núcleos urbanos
- Vacío en zonas rurales o periféricas
Un desequilibrio estructural que se repite año tras año.
El gran problema: la España médica vaciada
Desde la Dirección General de Planificación y Formación Sanitaria, Silvia Torres lo reconoce sin rodeos:
“Todas las comunidades con zonas muy rurales y dispersas tienen esta dificultad”.
Extremadura no es una excepción, pero sí un caso paradigmático:
- Distancias largas
- Menor densidad poblacional
- Menor atractivo percibido para jóvenes médicos
225 plazas en juego: el momento clave se acerca
Con 225 plazas aún disponibles y un mes por delante, el verdadero partido empieza ahora.
Y hay una especialidad que lo decidirá todo: Medicina de Familia
Será ahí donde se mida si las políticas de atracción funcionan o si, una vez más, las áreas rurales quedan desiertas.
Objetivo: repetir el pleno del año pasado
La Junta confía en repetir el éxito de 2025, cuando se logró cubrir el 100% de las plazas. Para ello, se apoya en medidas de fidelización y mejora de condiciones.
Pero la clave no está solo en ofrecer plazas, sino en algo más profundo: hacer que quedarse en Extremadura no sea un plan B, sino una elección deseada






