Cartel de entrada a Arroyo de San Serván. Im: Google.

Investigan en Arroyo de San Serván otro presunto intento de captar a menores con chucherías

Redacción DEx, Sucesos, 12 de mayo de 2026.

La inquietud crece en Extremadura. Apenas unos días después del presunto intento de secuestro denunciado en Almendralejo, un nuevo episodio ha encendido todas las alarmas entre familias y vecinos. Esta vez ha ocurrido en Arroyo de San Serván, donde una madre asegura haber denunciado ante la Guardia Civil que un hombre se acercó a varios menores intentando atraerlos con chucherías.

El relato, que ya corre de boca en boca en la localidad pacense, ha provocado una mezcla de miedo, indignación y preocupación entre muchos padres, especialmente por la cercanía temporal con el caso ocurrido la pasada semana en Almendralejo, donde un niño de cinco años denunció que un desconocido trató de llevárselo de la estación de autobuses.

Aunque por el momento no hay confirmación oficial sobre la identidad del supuesto implicado ni detalles concluyentes sobre los hechos, la denuncia presentada este lunes ha activado la atención social en un municipio acostumbrado a la tranquilidad y donde cualquier amenaza relacionada con menores se vive con enorme sensibilidad.

Según ha informado Canal Extremadura, la madre denunciante sostiene que el hombre se aproximó a varios niños tratando de ganarse su confianza mediante caramelos y golosinas. Un patrón que inevitablemente recuerda a advertencias clásicas, pero que hoy vuelve a adquirir una dimensión inquietante en plena era de la hiper exposición infantil y del temor permanente de muchas familias.

La repetición de episodios similares en menos de una semana ha disparado además los mensajes en redes sociales y grupos vecinales de WhatsApp, donde numerosos padres piden prudencia, vigilancia y más presencia policial en zonas frecuentadas por menores.

En muchos hogares extremeños, el asunto ya forma parte de las conversaciones cotidianas. Padres que vuelven a insistir a sus hijos en que no hablen con desconocidos. Abuelos pendientes a la salida de los colegios. Madres que observan con desconfianza cualquier movimiento extraño cerca de parques y plazas. Porque más allá de lo que determine la investigación, el miedo ya se ha instalado.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad mantienen abiertas las pesquisas para esclarecer lo sucedido y comprobar si existe alguna relación entre ambos casos o si se trata de hechos aislados.

Mientras tanto, la preocupación social continúa creciendo en una Extremadura donde la sensación de seguridad infantil siempre había sido uno de sus grandes refugios emocionales.