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Cocaína rosa y prostitución clandestina en un club ilegal que operaba a las afueras de Mérida

La Policía Nacional desmantela un prostíbulo encubierto en una vivienda privada tras meses de vigilancia y detiene a tres personas por tráfico de drogas

Redacción DEx, Sucesos, 26 de mayo de 2026

Mérida vuelve a sacudirse con uno de esos sucesos donde la noche, el dinero rápido y la clandestinidad terminan chocando de frente con la Policía. Lo que desde fuera parecía un chalet discreto, sin luces de neón ni carteles provocativos, escondía presuntamente mucho más que encuentros furtivos. Tras la verja, según la investigación policial, funcionaba un club de alterne ilegal con drogas, prostitución y movimiento constante de clientes.

El operativo, desarrollado por agentes de la Policía Nacional de Mérida, ha terminado con tres detenidos —dos mujeres y un hombre de entre 34 y 51 años— acusados de un presunto delito contra la salud pública por tráfico de estupefacientes.

La investigación arrancó a mediados de enero, cuando el Grupo de Estupefacientes recibió información sobre la actividad sospechosa de una vivienda que, oficialmente, no figuraba como negocio ni contaba con licencia alguna. Pero el trasiego hablaba solo.

Coches entrando y saliendo a todas horas

Los investigadores comenzaron entonces una vigilancia silenciosa. Paciente. Casi quirúrgica. Durante semanas observaron cómo distintos vehículos llegaban al chalet. Siempre hombres. Entraban. Permanecían un tiempo concreto. Y se marchaban.

La escena se repetía demasiadas veces como para ser casual.

Los agentes confirmaron además indicios de un posible punto de distribución de droga asociado al local clandestino. Con las pruebas recopiladas, solicitaron autorización judicial para registrar el inmueble.

Y el golpe llegó el pasado 8 de mayo.

Cocaína rosa, dinero en efectivo y mujeres en situación irregular

El registro destapó un escenario que mezclaba prostitución, estupefacientes y dinero en metálico. En el interior fue detenida una de las principales investigadas y se identificó a cinco mujeres que realizaban labores vinculadas a la prostitución. Dos de ellas se encontraban en situación irregular en España, al igual que la detenida.

Los agentes intervinieron 30 gramos de cocaína preparados para su venta, 18 gramos de la conocida como “cocaína rosa” distribuidos en dosis, 6.500 euros en efectivo, dos básculas de precisión, un datáfono, un vehículo y diverso material destinado presuntamente a la manipulación y distribución de droga.

La llamada “cocaína rosa”, asociada cada vez más a ambientes de ocio nocturno y fiestas privadas, se ha convertido en una de las sustancias más codiciadas dentro de determinados circuitos de consumo exclusivos. Cara, vistosa y peligrosa. Un producto que mezcla marketing callejero con riesgos sanitarios muy reales.

La investigación continuó fuera del chalet

Aunque el registro supuso el golpe principal, la operación no terminó allí.

Tres días después, el 11 de mayo, la Policía localizó a los otros dos investigados en un establecimiento del Polígono El Prado, propiedad de uno de ellos. Ambos fueron arrestados en el lugar.

En el dispositivo participaron efectivos de Policía Judicial, Seguridad Ciudadana y Extranjería y Fronteras, reflejando la complejidad de una investigación donde se cruzaban presuntos delitos relacionados con drogas, prostitución y situación administrativa irregular.

Los detenidos fueron puestos posteriormente a disposición judicial tras la instrucción del correspondiente atestado.

Porque a veces los chalets más silenciosos esconden las noches más turbias. Y porque en determinadas urbanizaciones, detrás de una puerta aparentemente normal, puede funcionar durante meses un negocio clandestino donde el lujo barato, la soledad y la droga terminan compartiendo sofá.