La música extremeña vivió anoche uno de esos momentos que no caben del todo en una estantería de premios. El grupo Sanguijuelas del Guadiana se alzó con el galardón a Mejor Nuevo Artista en los III Premios de la Academia de la Música, celebrados en Madrid, gracias a su álbum Revolá, una obra que ha conseguido mezclar raíz, frescura y personalidad sin pedir permiso a las modas.
Redacción DEx, Cultura, 27 de mayo de 2026.
No es solo un premio. Es también una pequeña reivindicación cultural de una Extremadura que, a menudo, crea en silencio mientras otros hacen ruido. Y anoche el ruido lo hicieron ellos.
Con una propuesta que bebe de la tradición, del mestizaje y de una forma muy libre de entender la música popular, el trío recogió emocionado un reconocimiento que confirma el crecimiento de una banda que ha pasado de circuito alternativo a conversación nacional. Revolá no suena a laboratorio discográfico. Suena a carretera secundaria, a verano seco, a verbena moderna y a identidad sin disfraz.
Rosalía domina la gala
La gran vencedora de la noche fue Rosalía, que arrasó con ocho premios gracias a su disco Lux. Entre ellos destacan Artista del Año, Álbum del Año y Mejor Canción por La Perla. Aunque no asistió a la ceremonia, su presencia artística volvió a sobrevolar toda la gala.
La ceremonia estuvo presentada por Leonor Watling y dejó también reconocimientos para nombres consolidados del panorama nacional:
- Leiva obtuvo cuatro premios, entre ellos Mejor Gira.
- Guitarricadelafuente sumó dos galardones.
- Amaral recibió el premio al Mejor Álbum Pop/Rock.
- Luz Casal fue reconocida en Pop Tradicional.
- Fito y Fitipaldis ganó en Rock.
- María Terremoto brilló en flamenco.
- Lia Kali destacó en músicas urbanas.
- Salvador Sobral y Silvia Pérez Cruz fueron premiados en canción de autor.
Extremadura también canta
El triunfo de Sanguijuelas del Guadiana tiene además un valor simbólico en una comunidad que pocas veces aparece en los focos de la gran industria musical. El premio funciona como escaparate y también como mensaje: desde Extremadura también se puede construir un lenguaje propio, contemporáneo y exportable.
Porque hay grupos que persiguen tendencias. Y otros que terminan creando un acento.






