El tipo de al lado, mediocre comedia para gran pareja actoral

Comparte en redes sociales

El tipo de al lado es una comedia de “pareja actoral”, más que de autor, en cuanto que el divertido y dispar tándem formado por la popularísima Maribel Verdú, recientemente premiada con un Goya y su partenaire de gran vis cómica, Antonio Molero, salvan una mediocre comedia, cuya escenificación mantendría el interés escasamente media hora de la casi hora y media de duración.

[Img #25659]

Si no hubiera sido por los abundantes
gags y la retahíla de frases socarronas especialmente del listo
granjero, que no entiende por qué debería hacer o decir
determinadas cosas, o dejar de hacerlas si se une a ella, al
sustituir su amada granja por otras atenciones urbanas e
intelectuales para poder ser compatible con la cultísima yogui
Laura, Maribel Verdú.


Estas disparidades
van obstaculizando su rápida atracción física, a la que dan rienda
suelta en varias ocasiones, sin despojarse de lo más mínimo y se
va dificultando el dudoso y efímero enamoramiento.


Con este progresivo
derrumbamiento del explosivo y tierno romance se quiere demostrar, al
parecer, lo difícil que es poder cohabitar lo campestre y lo
urbano, el mundo de los animales y el de los libros, sin caer en
artificiales idilios ecológicos, como si de dos protagonistas de
églogas renacentistas se tratara.


Es una historia más
para ser narrada o leída, como es la exitosa novela de la sueca
Katarina Mazetti, que le sirvió de base al actor y dramatizador
catalán Alain Ganas y a su no menos importante director, también
catalán, Jose Mª Pou, quien por cierto lleva a cabo una eficaz y
sobria dirección escénica, pero con una excelente dirección
actoral, en la que alardean de un gran dominio gestual y de dominio
fónico de ambos, más cómico aún por parte del granjero Molero,
que suscitó frecuentes carcajadas.


En cuanto a la muy
sencilla escenografía, destacan en primer plano unos bancos, que se
aproximan o alejan, simbolizando el acercamiento o alejamiento
afectivo de la pareja y en segundo plano un montículo de campo muy
verde, donde retozan los amantes y él apacienta las vacas; pero está
desprovisto de todo elemento de utillería, hasta el punto de que
incluso los teléfonos son supuestos . Pero funcionó bien la
luminotecnia, que resaltaba un nublado ciclorama, también cargado de
cierto simbolismo.

Se concluye que el
nutrido y risueño público cacereño demostró que puede homenajear
especialmente a una diva del séptimo arte y reírse a carcajadas con
un simpático y listo granjero y así olvidarse hasta del alto precio
de las entradas y de otras preocupaciones cotidianas, aplaudiendo
largamente una regularcilla comedia, que hicieron buena una excelente
pareja de intérpretes, muy bien dirigidos.


Comparte en redes sociales

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Digital Extremadura.
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Su consentimiento.
  • Destinatarios  Sered.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.