CATALUÑA ESTÁ VOLVIENDO A SUS ORÍGENES

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Me
era difícil entender la situación política 
que se vive en Cataluña, hasta que leí un artículo de  Luis Ventoso, que recomiendo a todos; “De cómo Cataluña se volvió rica y Galicia, pobre
”.
Comienza con una pregunta que no deja de sorprender; “
Si en una charla de cafetería preguntásemos cuál de
estas dos regiones, Cataluña o Galicia, contaba con más población en el siglo
XVIII, indudablemente la mayoría de los parroquianos nos dirían que Cataluña”.
“Sin embargo, lo cierto es que en 1787
Galicia tenía más población que Cataluña
: 1,3 millones de gallegos
frente a 802.000 catalanes.”. Y hace un repaso del por qué, hablar de Galicia
es hablar de emigración y Cataluña de recepción.

 

Durante
estos dos y pico últimos siglos, se ha producido un proteccionismo brutal, por
parte de los gobernantes españoles hacia esa región, comenzando por, el odiado en
Cataluña, Felipe V, que fue el que le dio la vuelta a esa zona de España, pasando
de marginal y dominada por una oligarquía que no dejaba prosperar al pueblo, a
rica y con una demografía abundante.

 

Ahora
celebra, la Generalidad, el tricentenario de la toma de Barcelona por las
tropas de Felipe V, como si esta fecha fuera el inicio de su sumisión a España
y el origen de sus males. Ya he comentado en alguna ocasión el españolismo,
registrado en los documentos, del Consejo de Ciento, regidor de la ciudad, o
del mismo defensor de Barcelona, en esa toma por las tropas borbónicas, Antonio
Villarroel, ya se sabe “scripta manent”, “lo escrito permanece”, pero han
manipulado la historia para dar una imagen distinta y torticera. El
historiador, Antonio Domínguez Ortiz, cita,
que Barcelona, “tenía 37.000 habitantes al terminar el
asedio (1714) y rozaba los cien mil habitantes al finalizar el siglo. Influyó
en este incremento la liberalización del comercio con América, pero más aún, la
desaparición de las aduanas interiores”.

 

Y
desde entonces,  no ha habido gobernante,
en esta nación nuestra, que no haya gastado los recursos, de todos los
españoles, en favorecerla. Incluso mirando a otra parte, cuando se incumplía la
legislación, como en el caso de la trata de esclavos, realizada por negreros
catalanes, (Sólo así pueden explicarse las inmensas fortunas con que vuelven
a España, convertidos en grandes personajes, tantos pelagatos que fueron allá,
como suele decirse, con una mano detrás y otra delante, para enriquecerse
merced a la perpetuación de un delito inhumano”.
Fernando Garrido,
historiador y dirigente republicano. 1867.) cuyos apellidos llevan ahora sus
enriquecidos o conocidos descendientes. Quizás uno de los aspectos, que más
impulsó a Cataluña, y que arruinó al resto de España, fue el textil.  El citado artículo de Luis Ventoso, explica cómo;
La apuesta por la industria del
algodón mediterránea, que será protegida con reiterados aranceles por parte del
Gobierno de España, arruina la mayor empresa de Galicia, la del lino.
Aislado del
milagro del ferrocarril, el Noroeste languidece, lejano, ajeno a los nuevos
focos fabriles, establecidos en Cataluña, con su monopolio de la industria del
algodón, y en el País Vasco, cuya siderurgia pasa a ser también protegida como
empresa de interés nacional

 

Pero
no sólo fue el lino, también las industrias textiles; de lana existentes en
toda España, o de seda en Valencia, sufrieron con el proteccionismo, y con ellas,
también el ganado lanar, que provocó el hundimiento de la ganadería e industria
de; Extremadura, Andalucía o las Castillas. Pero tras Felipe V, vendrían Primo
de Rivera, Franco, su mayor benefactor, llegando a decisiones tales, como que,
e
n 1943, establece por decreto, que
sólo Barcelona y Valencia podrían realizar Ferias de Muestras Internacionales.
Ese monopolio, fue abolido en 1979. Y se podría seguir con la Seat, la única
marca de coches española. Las autopistas, centralizando toda la salida, por
carretera, a Europa, por el País Vasco y Cataluña. O por ferrocarril, cerrando
el túnel de Canfranc, y miles de cosas más, que convirtieron a Cataluña, contra
toda lógica estratégica, en el centro de distribución y fabricación de los
productos de consumo, ya fueran; detergentes, colonias, de alimentación, farmacéuticos,
o máquinas de oficina, disfrutando de una especie de monopolio. Ante esta
situación de proteccionismo, millones de personas de regiones arruinadas y sin
servicios, recalaron en Cataluña. Parecería, que con la Democracia, esta
situación cambiaría. Pero no fue así. Primero, porque ya se partía de una
situación de atraso y desindustrialización. Era como empezar una carrera, en la
que gran parte de los corredores salen a kilómetros de distancia de los
primeros, pero eso no era lo peor. Los siguientes gobernantes siguieron  la misma tónica que había comenzado hacia dos
siglos, Felipe V. Y  lucharon para que en
Barcelona se celebraran los Juegos Olímpicos del 92, constituyendo un
escaparate universal, concebido y sufragado como imagen de España, pero que
capitalizaron como propio. Pocos años antes la imagen de Barcelona era
decadente y deprimente. Desde la ventana de mi despacho, situado en un
emblemático edificio de oficinas en uno de los lugares más céntricos y prestigiosos
de la ciudad, veía los bloques de viviendas, que llevaban ya muchos meses sin
venderse, mientras los esqueletos de las grandes industrias ya desaparecidas, daban
un aspecto fantasmagórico a ciertas zonas que habían sido industriales, sin
contar la degradada zona de la Barceloneta. Todo cambió, tras lavarle la cara a
Barcelona, debido a  las enormes  inversiones que se realizaron, ( y encima se
han negado a ponerle una calle a Samaranch). Pero la  lucha de cada una de las Autonomías había comenzado
a pasar cuenta. Y de nuevo las cosas en un par de años, volvieron a no ir tan
bien. Para solucionarlo, Felipe González, entregó en 1994, a empresas catalanas
el sector estratégico de la energía. Vendió Enagás, monopolio de facto de la
red de transporte de gas en España, a la gasera catalana, por un precio
inferior en un 58% a su valor en libros. Repsol, nuestra única petrolera,
también pasaría a manos catalanas. Luego seguiría Aznar, adaptando los modelos de financiación autonómica  a petición y atención de Cataluña, y Zapatero,
reformando el iva, del que se quedaría un 50% en manos de la CCAA, donde se
encontrara  centralizada la compañía que vendiera
el producto, o servicio
. Tras años de proteccionismo, Cataluña es en la
actualidad la que mayor PIB tiene, y por lo tanto es la más beneficiada, con
diferencia .

 

Pero ¿Qué ha
ocurrido? Que acostumbrada a competir con el apoyo intervencionista del Estado,
“la libertad económica, unida al ensimismamiento nacionalista, le sienta mal a Cataluña”. Se encuentra de
repente, en un escenario al que no está acostumbrada y  “está desconcertada al verse obligada a
competir en el mercado abierto, desangradas sus arcas por la entelequia
identitaria” 

 

Lo de
“Espanya ens roba” o el chantaje independentista es la reacción lógica, la
pataleta que tendría el niño malcriado, que ha sido mimado por su madre y
protegido, frente  al resto de hermanos,
y que cuando esta le dice que va a ser como los demás, piensa que su madre no
lo quiere, que en realidad hasta le odia, y que si reparte  lo mismo entre los hermanos, llega incluso a
la conclusión de que su madre le roba, porque lo que les reparte sólo le
corresponde a él.

 

Pero mal
acostumbrado, sigue gastando lo mismo, lo que le procura una frustración cada
vez mayor, aunque la madre sigue pagándole las deudas incluso en detrimento del
resto de los hermanos (El 28% del FLA). Está desconcertada. Ya no están las
estanterías de los super cargadas exclusivamente de productos catalanes, hoy,
si se desea, uno se  puede comprar un
yogur, una colonia, un dulce para el desayuno,  un detergente y hasta un cava, que no esté
fabricado, o centralizada la empresa, en Cataluña. Así, el chantaje para intentar
volver a las viejas situaciones de privilegio, ha consistido en amenazar con la
independencia. Pero la reacción a su actitud, no ha sido la que esperaban, por
una parte se ha producido el boicot a los productos fabricados en Cataluña, que
ha alarmado a los empresarios, que están deslocalizando sus empresas,  y por otra, un ninguneo, relativo, a las
peticiones de un referéndum secesionista. Pero la respuesta idónea para que se
empezara a normalizar la situación, debería ser comenzar, ¡ya¡ ,con otra salida
a Europa que no quede monopolizada por la Junquera, el Corredor Central.

 

La otra
pregunta, que llama la atención, a cualquier observador de la realidad social
de Cataluña, es la del por qué, el independentismo ha calado tanto en los
extremeños y andaluces residentes allí. La respuesta la he encontrado en un
estudio: “ El independentismo, según muchos sociólogos, tiene una raíz, además de identitaria, afectiva:
se hacen secesionistas aquellos grupos que no se sienten queridos por el
conjunto de los ciudadanos del Estado en el que se insertan.” El complejo de
inferioridad de estos, que temen no ser considerados como iguales en la región,
en la que pasarán el resto de su vida, les hace adoptar posturas más integristas
que los autóctonos de toda la vida, (bueno, de los dos últimos siglos) que no
tienen que demostrar nada y que pueden permitirse el “lujo” de sentirse españoles,
si lo desean, porque nadie pondrá en duda su catalanidad.


Ya se ha
pasado la época de la dictadura Franquista, en la que se arruinó a casi toda España
y lo que es  más imperdonable, se produjo  el desarraigo de millones de personas,  de su lugar de origen, donde les hubiera
gustado que transcurriera toda su vida, entre su familia, y paisanos,
teniéndose que marchar, por necesidad, a lugares privilegiados por el Régimen. Ya
es hora, en que todos juntos vayamos construyendo el futuro, pero en igualdad
de condiciones. Luis Ventoso remata su artículo diciendo; “España es una buena
idea. La libertad, también. Y a veces, como ahora, libertad y España son
sinónimos.”

 

Y…estoy totalmente
de acuerdo.


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