LOS FUERTES ABALUARTADOS LUSO-ESPAÑOLES Y SU DESTINO ACTUAL

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 Los fuertes abaluartados son una de las construcciones más genuinas de
la Edad Moderna, uniendo a su necesidad utilitaria defensiva un despliegue de
técnicas constructivas, de belleza artística y de prestancia geoestratégica
extraordinarias.

 

[Img #34151]

LECTURAS DE
LOS FUERTES.

Sobre ellos podemos hacer variadas lecturas, que por lo que se refiere
al espacio occidental luso-español, tan pródigo en estas construcciones por su
exposición marítima y las guerras de frontera, las resumiría en:


Lectura militar. Suelen ser las
primeras construcciones defensivas que se levantan para proteger costas o
ciudades, ante el avance poderoso de la artillería. Pongamos como ejemplo el
costero Forte de S. Filipe, de Setúbal,
empezado a construir en 1582, que protege la entrada al gran estuario del río
Sado; el Fuerte de San Cristóbal, de
Badajoz
, comenzado en 1641, con motivo del comienzo de las Guerras de
Restauração, confrontado con las poblaciones de Campo Maior y Elvas, donde encontramos -en esta última-
el Forte de Santa Luzia, de 1641 en
sus inicios, o -algo en retaguardia- el más espacioso Forte de Santo António, de Évora, de 1650.

Surgen de la necesidad de defender sus respectivas
poblaciones de los ataques enemigos y representan un ejemplo de maquinaria
defensiva que recoge los avances de ingeniería militar que se habían efectuado
en Italia y extendido hacia Holanda, de donde vienen los ingenieros
principales.


Lectura histórica.
Los fuertes son un “libro abierto” de Historia de
la Edad Moderna y Contemporánea, pues en ellos podemos contemplar no solo los
sucesivos avances de la ingeniería militar defensiva conforme aumenta el
alcance y eficacia de la artillería atacante, sino también la complejidad de
sus elementos, como respuesta a la ofensiva y el sitio, así como los distintos
usos que han ido teniendo especialmente cuando las hostilidades remitían o los
avances de la artillería y sobre todo la aviación los hacía poco eficaces.

Ahí tenemos
el Forte de São Brás, en Ponta Delgada,
en uso militar incluso durante la II Guerra Mundial, al bunkerizarse gran parte
de sus dependencias, y hoy aún con funciones militares, además de museo. O el
de Santiago de Sesimbra, que continúa
utilizándose por la Guardia Nacional Republicana, además de abrirse al público
para visitas y actos culturales. O el de
Cacela Velha
, que alberga instalaciones de la Guardia Fiscal.

– Lectura geográfica. La ocupación de lugares estratégicos,
con amplia visión panorámica, nos ofrecen la posibilidad de contemplar,
estudiar y disfrutar de un paisaje, que fue objeto en su día de avistamiento
del enemigo. Los fuertes ocupan oteros, padrastros del terreno que son fatales
para la defensa de la población si se ocupan por el enemigo, por lo que la
función de los fuertes es vital para las mismas.

Son
dignos de visitar instalaciones con tan gran dominio del entorno como el Forte de Nossa Senhora da Queimada en la
costa de Pessegueiro
, desde donde se avista el mar y la pequeña isla
frontal, con también otro pequeño fuerte: de Santo Alberto. O el Forte de S. Roque, de Castelo de Vide,
que domina el enorme valle rayano que conduce a Valencia de Alcántara. O el
magnífico Castillo de San Marcos, en
lo alto de Sanlúcar de Guadiana,
controlando el río y la vecina Alcoutim. O el
Goian, en Tomiño
, dominando el Miño y en la otra orilla vigilando a Vila
Nova de Cerveira.

– Lectura artística. Por otra parte, los fuertes son un
legado artístico de incalculable valor, donde se conjunta el ingenio de la
ingeniería militar, del cálculo matemático, de la precisión geométrica, con la
belleza de unas construcciones que concentran los modelos artísticos del
renacimiento, manierismo, barroco… pasando después al rococó e incluso el
neoclásico.

Así,
desde la austeridad renacentista de la
Iglesia-castillo de Santa María Magdalena, de Paimogo (Huelva)
, al barroco,
con interiores rococó, del Forte da Graça
de Elvas
. Un auténtico alarde artístico, que ha de admirarse por su gran
belleza.

 

TRANSFORMACIONES
Y USOS.


[Img #34152]Hoy
día, fuera del uso militar la mayoría de los fuertes, han ido alcanzando
destinos variados, desoladores unos, esperanzados otros y algunos bien
llevados. Así, podríamos dar una clasificación en:

– Aberración. Por el transformismo a que algunos
han sido sometidos, maltratándolos en su configuración, adulterándolo,
cargándose su integridad y autenticidad, con desprecio a su sentido, lectura
histórica y artística. Caso paradigmático en ello es la Fortaleza de Guincho, travestido en hotel sin respeto alguno.

– Abandono. Dejados en el olvido, destruyéndose
por efecto del tiempo y la falta de cuidados. ¡Tantos de ellos, como el Forte do Rato, en Tavira, cuando a su
alrededor hay ejemplos interesantes de rehabilitación y restauración de
monumentos e instalaciones de grandes inmuebles para una bien entendida
utilización hotelera o museística!

– Dejadez. Con actuaciones esporádicas, no
sistematizadas otros, que al final quedan también en dejadez y ruina, como
vemos en el caso del Forte de Juromenha,
sobre el que ha habido actuaciones sin culminar y proyectos de reutilización
que no cuajan.

– Musealización. Otros han tenido mejor y justa suerte
al ser convertidos en zonas museísticas, como lugares de interpretación de su
propio valor o/y utilización para actividades artísticas, culturales,
educativas… Así, el caso del Castillo de
Santa Catalina, de Cádiz
, de uso polivalente en el sentido anteriormente
indicado.

Interesante
sería una coordinación y promoción en cadena de estas fortificaciones, así como
la revisión de su estado, rehabilitación respetuosa, revitalización y oferta
socio-cultural abierta a los estudiosos y amantes de la historia, el arte y el
buen gusto turístico.

La
reciente rehabilitación del Fuerte de
San Cristóbal en Badajoz
es digna de alabanza en cuanto al tratamiento de
su estructura del siglo XVII. Pero el interior ha sufrido un maltrato manifiesto contra su integridad y
autenticidad
, al destruir los elementos construidos en el siglo XIX y XX,
así como “inventar” unas terrazas absolutamente descontextualizadas, para
conseguir un mejor uso hotelero, lo que rompe
la lectura militar, histórica y artística del conjunto
, dejándonos a
expensas de la lectura geográfica,
aún interrumpida por eucaliptos en el cerro que deberían desaparecer.

http://moisescayetanorosado.blogspot.com

 


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