Digital Extremadura

CAMBIAR PARA AVANZAR

OPINIÓN
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La legislatura ha terminado. El Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy ha convocado Elecciones Generales para el próximo día 20 de diciembre de 2015 a tenor de lo establecido en la legislación vigente.

 

Ha terminado la legislatura pero no los problemas para millones de españoles, que ven cómo su presente no es nada satisfactorio y sí muy pobre, triste y lamentable, es decir, justo como ha sido el mandato de Rajoy y el Gobierno.

 

Hemos visto cómo el Presidente ante los graves problemas de nuestro país ha optado o bien por el inmovilismo o por tomar medidas según lo dictado por los mercados financieros y las autoridades políticas del exterior, donde las políticas de austeridad han dado paso a recortes, paro, sufrimiento, hambre, miseria y exilio económico de millones de personas.

 

El presente ha sido del color más negro que pueda recordarse en la historia reciente de nuestro país. Hemos visto a un gobierno que lejos de ser solución a los problemas del país, ha sido un problema añadido más a los que ya tenemos y así, es muy complicado poder salir de una crisis. Este Gobierno ha tomado la crisis como excusa y principal aval para llevar a cabo sus políticas conservadoras de la que siempre ha hecho gala la Derecha de nuestro país. Ya lo decía Alfredo Pérez Rubalcaba, no es la crisis, es la Derecha.

 

Después de esta etapa de mentiras, traiciones al electorado y de haber dado los mayores golpes al Estado de Derecho, de Libertades así como a nuestro Estado Social (tal y como establece la Carta Magna), es tiempo de abrir un nuevo camino. Estoy plenamente convencido de que España es un gran país cuya pena no es otra que tener un Presidente y unos ministros que han demostrado de manera clara y manifiesta, que sabían bien lo que querían hacer pero ocultaron en la campaña electoral de 2011: ganar las Elecciones para someter al Pueblo Español a su antojo, sin importarles el daño que iban a provocar con ello (para la memoria quedará aquel día en plenas navidades de 2011 donde el Consejo de Ministros llevó a cabo el mayor recorte social de la Democracia).

 

Esta legislatura va a ser recordada, para desgracia de los españoles, por ser la de un Gobierno cuyo Presidente no ha sabido ni ha querido explicar nada a la nación y sí esconderse, ponerse de perfil, dejar que los asuntos se arreglen solos como el de Cataluña o esquivar al Pueblo Español y a los periodistas dando ruedas de prensa con el escudo que ha sido en sí, el famoso plasma (habrá que preguntarle al Señor Rajoy en esta campaña si éste va en las listas electorales como premio a su dudosa fidelidad y “grata” compañía).

 

En este país se han aprobado leyes sin consenso como la de Educación (nunca olvidaremos la L.O.M.C.E. más conocida como “Ley Wert”), la llamada Ley de Seguridad Ciudadana más conocida como “Ley Mordaza” que no es sino el mayor hachazo de la Democracia a la libertad de los ciudadanos, la Reforma Laboral que ha significado que haya más paro (el despido es aún más fácil con esta ley), mayor precariedad e inestabilidad laboral.

 

Por ello, hay que ser serios y hacer un verdadero acto de responsabilidad llevando a cabo políticas que favorezcan el empleo para hacer posible la paz social que hoy, por culpa del Partido Popular, no es posible.

 

Hemos de cambiar la Ley Electoral, de tal manera que la representación parlamentaria sea más justa y equitativa para hacer posible, que el arco parlamentario sea el fiel reflejo de la voluntad popular, la cual nos dibuja un panorama mucho más abierto, libre y plural de lo que la actual ley indica.

 

Hemos de abrir un tiempo donde trabajadores y empresarios recuperen el diálogo y la negociación. A su vez, hemos de conseguir que el diálogo sea la herramienta habitual de todas las fuerzas políticas, de manera que podamos tender los puentes necesarios para alcanzar los acuerdos que ansiamos el conjunto de la ciudadanía española. Y eso, se verá con actores políticos nuevos, capaces y sobre todo, adaptados a las exigencias del siglo XXI teniendo en cuenta a su vez, a todas las plataformas ciudadanas que en la calle han constituido el verdadero clamor y sentir de lo que realmente necesitamos en España.

 

En este nuevo tiempo que estamos viviendo, han surgido otras formas de entender la vida social, económica y sobre todo, política de España, de Europa y del Mundo y es que el mayor desafío al que nos enfrentamos en la actualidad es la Globalización cuyo problema reside en no haber sabido adaptarnos a los cambios que se derivan de la misma. Por ello, considero necesario crear las condiciones necesarias para que la nueva realidad a la que estamos asistiendo, la podamos vivir de manera razonable y sobre todo, sin sufrimientos. Así las cosas, no hay más salida que el entendimiento de todos los agentes de la vida pública y por consiguiente, las personas somos quienes debemos ser capaces de crear los espacios de convergencia, los cuales harán posible ver la esencia de la Política: unirnos todos pues a buen seguro, como seres humanos que somos hay más puntos que nos unen de los que nos separan. Por ello, considero fundamental e imprescindible que todas las fuerzas políticas, sociales y culturales de nuestro país, estén convocadas a un pacto generacional que haga posible abrir un nuevo tiempo, una nueva transición política acorde con las exigencias del siglo XXI.

 

Necesitamos hechos y no palabras. Necesitamos verdaderas personas de Estado, de un Estado que de por sí es complejo, a la vez que igual de cambiante como el resto del mundo y es que, no podemos entender a España como un ente separado del resto sino formando parte de un todo. Nuestro mayor enemigo es la desunión, la discusión sin sentido, la palabrería que no llega a nada o la inacción política, de la que ha hecho gala el señor Rajoy en muchos momentos de esta Legislatura.

 

España y Europa son solución y no problema y es que el verdadero problema no son los territorios sino la manera de gestionarlos. En esa gestión tan importante es el hacer como el explicar a la gente lo que se está haciendo y en España, hemos tenido un Gobierno que ni ha sabido hacer y tampoco ha sabido explicar: doble problema unido a la mentira y el descaro permanente en el que se ha instalado el Partido Popular a lo largo de estos cuatro años que para muchos, se nos han hecho eternos.

 

Por ello, propongo un cambio de modelo de Estado, de modelo económico, social, político y cultural. Propongo un cambio dialogado, sostenido y sobre todo, sostenible en el tiempo, de tal forma que entiendo que la reforma constitucional es la mejor (y yo diría que la única) salida posible para atajar de raíz nuestros problemas contando con el apoyo de los españoles y del conjunto de la Unión Europea. Justo lo que no quiere Rajoy y si con sus políticas hemos llegado hasta esta situación y él ha dejado claro no quererlas cambiar, habremos de emprender un camino sin que él sea el capitán del barco, un barco que está a la deriva y sin rumbo y que por tanto, no puede seguir con él pero sí con otros.

 

Así las cosas, reflexionemos en lo que necesitamos de verdad en España y mientras lo hacemos, os propongo que el 20 de diciembre hagamos juntos gracias a nuestro voto, una cosa: cambiar para avanzar y es que como conductor, aprendí algo muy claro: por la derecha se circula pero por la izquierda es por donde se adelanta. 


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