Alfonso Pinilla García: Los jóvenes son nativos de la globalización

Comparte en redes sociales

        Tanto los logros, como los retos y desafíos del proceso de integración Europea se están analizando en el seminario organizado por la Fundación Europea e Iberoamericana de Yuste dentro de la programación de Cursos Internacionales de Verano-Otoño de la Universidad de Extremadura. Dirigido por el Doctor en Historia Contemporánea y profesor de la UEx

, Alfonso Pinilla, se prolongará hasta este viernes 20 de julio.

¿Cómo se diseña el curso `Logros y límites de 60 años de Integración Europea`?

Este curso lo planteamos a través de una efeméride, el cumplimiento de los 60 años de la firma del Tratado de Roma que dio lugar a la Comunidad Económica Europea. Es un buen momento para hacer balance sobre la situación crítica y difícil, desde mi punto de vista, uno de los más difíciles, que ha atravesado el proceso de integración europea desde que se puso en práctica. Esa efeméride nos ha dado pie para reflexionar, no solo sobre el pasado, sino fundamentalmente sobre el presente crítico que ahora tendrá que abordar la unión europea.

Ese presente crítico ¿Cómo se traduce?, ¿Cuáles serían los principales desafíos a los que se está enfrentando Europa actualmente?

Hay tres indicadores que ponen de manifiesto esta crisis que dan cuenta de la gravedad a la que nos enfrentamos. En primer lugar, estamos asistiendo a un momento que nunca se había vivido en Europa. Desde sus inicios, cada vez que la Unión Europea ha pasado por un momento crítico se había ampliado, se había profundizado, aún más, en esa integración. Hasta tal punto, que hemos llegado a crecer hasta 28 países, a pesar de las numerosas crisis que hemos atravesado. Ahora algo se ha roto que es la irreversibilidad de la unión. Hasta ahora, se creía que todo iba a ir a mejor, y que íbamos a ser cada vez más. Pero desde junio de 2016, cuando se produce el Brexit, una estrella de la bandera se ha caído y eso ha dado lugar a un cambio de tendencia, peligrosa. Luego hay dos cuestiones que no podemos olvidar, una, las olas migratorias masivas ante las cuales la Unión Europea no está respondiendo bien, porque no tiene competencias exclusivas para ello. Los estados miembros no le han dado competencias a la unión europea y, por tanto, es criterio de cada país el aceptar a un número determinado de personas. Por tanto, hay un problema serio de coordinación y de cesión de soberanía. Y un tercer problema, es el auge de los nacionalismos y de los populismos. De todos aquellos que quieren volver al estado nación contemporáneo del siglo XIX, que vuelven otra vez a ilusionarse con la identidad y su propio terruño, que son supremacistas y creen que su nación es la mejor del mundo, y eso, hace que el proceso de integración se tambalee. Porque precisamente Europa se basa en el derribo de fronteras y la superación de la idea de nación.

Es, por tanto, un problema de falta de concienciación, de no llegar a sentir esa integración más allá del sentimiento de pertenecer a un estado.

No llegamos a tener conciencia porque Europa es muy joven, porque se fundamenta después del fracaso de los estados nación, a la hora de defender sus postulados, cuando cada uno intentó defender de manera radical sus respectivos postulados, acabaron produciéndose en Europa y en el mundo dos guerras mundiales. La consecuencia de los nacionalismos exacerbados fueron dos guerras mundiales. Entonces, se intentó crear un estado que trascendiera a todo eso, pero después de haber estado viviendo siglos con esas fronteras constreñidas del estado nación, es muy difícil.

NOTA POSITIVA

Vamos a intentar poner una nota positiva. ¿Cuáles son los logros conquistados?

El logro de que tengamos una moneda común. Sin una moneda común, probablemente la crisis del 2007 que es una crisis mundial se hubiera llevado por delante a países como España, que con una moneda devaluada no hubiera podido hacer frente a la crisis de deuda pública y al déficit público que se produce en la zona euro. Si no hubiese sido por el euro, por el colchón del euro, que es cesión de soberanía en términos monetarios, probablemente hubiésemos caído en picado. Por lo tanto, claro que hay notas positivas, pero debemos concienciarnos que el presente y el futuro camina hacia la superación del estado nación porque las lógicas hoy son globales lo que ocurre a miles de kilómetros de distancia acaba afectándote a la vuelta de la esquina. Si no entendemos que los problemas son globales y que necesitan soluciones globales y que solo desde estados supranacionales se pueden dar respuestas globales seremos otra vez personas excluidas de la historia.

¿Cómo es la mentalidad y la conciencia de Europa entre los más jóvenes?

Yo tengo esperanzas porque los jóvenes son nativos de la globalización como lo son del mundo digital y son conscientes de que hablar en tiempo real con un amigo que está en Brasil no es una excepción o jugar con alguien a un videojuego que está en Washington, por ejemplo. Ellos son hijos de la globalización y su generación tendrá que gestionarla, ese es el reto generacional que tienen, gestionar política y económicamente la globalización.

Participación

Hay muchos jóvenes que se han interesado por este curso, ¿Qué perfiles tienen?

Ha sido un curso muy exitoso en cuanto a la participación porque tenemos el máximo de matriculados que son los que establece la Fundación Europea e Iberoamericana de Yuste. Y en cuanto a los perfiles, son muy distintos: hay alumnos de historia, politólogos, sociólogos, gente relacionada con el derecho internacional que le interesa ese ámbito de la unión europea que es su horizonte más cercano. Tienen un perfil muy variado, y llegan de distintas universidades.

Y en cuanto a ponentes y personalidades…

Son todos expertos en su ámbito de trabajo. Hemos intentado hacer un curso que fuera multidisciplinar. Yo creo que hay tres ejes fundamentales: historiadores y gente que está sobre el terreno, con responsabilidades, como es Alejandro Cercas o cómo la persona que cierra el curso, Joaquín Almunia que formo parte de la Comisión Europea y que es una personalidad reconocida en el ámbito Europeo e Internacional. Contaremos además con el Premio Nacional de Historia, Enrique Moradiellos, que tenemos la suerte de tener en nuestra universidad. Además tendremos a estudiosos de otras disciplinas como la sociología, la diplomacia o la ciencia política. Es un plantel muy variado que cubre muchos ámbitos del conocimiento, personas excelentes en su ámbito de trabajo.

Fuente: Departamento de Comunicación de la Universidad de Extremadura.

 


Comparte en redes sociales

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.