Asaja Extremadura ha alertado sobre el “preocupante” cambio de tendencia en la evolución del paro agrícola en la región, que ha pasado en un año de ganar 1.121 contrataciones en el mes de junio en el año 2018 ha destruir 90 empleos en este mes pasado de 2019. Estos datos “, alarmantes”, como los ha calificado el presidente de esta organización agraria, Ángel García Blanco, se debe fundamentalmente a dos cuestiones: “La subida impuesta del Salario Mínimo Interprofesional, que ha repercutido en un 22% en las nóminas de una tacada, y la falta de acuerdo con los sindicatos para lograr un consenso razonable en las negociaciones para el nuevo convenio del campo”.

En este sentido, y tras la última reunión mantenida esta mañana en Mérida, las posturas entre Asaja Extremadura y los sindicatos del sector siguen completamente alejadas porque “las centrales sindicales siguen sin aceptar el incremento de la jornada laboral diaria media hora, que debería de pasar de las seis horas y media -1.768 horas anuales- a las siete para poder recuperar así la productiva perdida”, señala Ángel García Blanco.

“La situación sigue bloqueada”, ha advertido el presidente de Asaja Extremadura, quien advierte que mientras tanto el campo extremeño “se desangra” ante la “grave irresponsabilidad de los sindicatos, a los que no les preocupa que se siga perdiendo mano de obra, que se siga destruyendo empleo y que las contrataciones no ya es que no se amplíen sino que se destruyan irremediablemente ante la falta de rendimiento de nuestras producciones, abrasadas a impuestos, costes de producción y ahora con una subida salarial completamente desproporcionada”.

Asaja Extremadura vuelve a recomendar a los sindicatos que recapaciten, piensen en los trabajadores y no hagan más daño a la producción del campo extremeño, lastrado por lae incertidumbre y la pérdida de competitividad.