Un talent show que huele a puchero, suena a risas y sabe a Extremadura
Canal Extremadura vuelve a mover el avispero televisivo con un estreno que promete hacer ruido —y abrir el apetito—: ‘Con la comida sí se juega’, un talent gastronómico que mezcla recetas, emoción, piques sanos y una puesta en valor del alma culinaria de nuestros pueblos.
Mañana martes 3 de marzo, a las 22:25 horas, el primer mantel se despliega en Villanueva de la Serena, tierra de tortillas míticas y anfitriones de bandera.
Un formato con sabor a hogar
El programa, presentado por la periodista Irene Rangel, reunirá cada semana a tres anfitriones de una misma localidad. Tendrán dos horas, un presupuesto cerrado de 50 euros y libertad para sorprender con un entrante, plato principal y postre.
Pero aquí —como en cualquier buena casa extremeña— no solo importa el menú:
- La hospitalidad,
- la creatividad,
- el ambiente,
- y esos detalles que marcan carácter
serán decisivos para coronar al mejor anfitrión. Quien gane no solo se lleva el orgullo del pueblo: también un mortero artesano que simboliza tradición, memoria y esa cocina que pasa de generación en generación.
Villanueva de la Serena: la cocina empieza por el corazón
El estreno arranca por la puerta grande. Villanueva de la Serena, cuna de la tortilla de patatas, se convierte en el primer tablero de juego.
Los concursantes deberán reinterpretar el símbolo local de principio a fin: una tortilla que será entrante, plato principal… y hasta postre.
La visita no se queda solo en los fogones:
- rincones villanovenses,
- costumbres familiares,
- casas con personalidad
llenarán la pantalla con esa mezcla de cercanía y autenticidad que define a Extremadura.
Un viaje por la identidad extremeña
‘Con la comida sí se juega’ nace para mostrar que la diversidad gastronómica de la región es un tesoro vivo. Cada episodio descubrirá:
- productos con denominación de origen,
- recetas reinventadas,
- tradiciones que se mantienen,
- y personajes que cuentan la historia de cada pueblo sin necesidad de manuales.
El resultado: televisión fresca, amable y con alma, que reivindica que en Extremadura la mesa es un lugar sagrado, donde la cultura, la memoria y el orgullo se sirven calientes.







