Nueve años después, el caso Francisca Cadenas vuelve a sacudir Hornachos: nuevos interrogatorios y una familia al límite. La familia de la mujer desaparecida vive horas de angustia tras los nuevos interrogatorios de la UCO en el pueblo. Los investigados niegan cualquier implicación y critican la investigación.
Redacción DEx, Sucesos, 10 de marzo de 2026.
La desaparición de Francisca Cadenas vuelve a sacudir a Hornachos. Nueve años después de que se perdiera su rastro, el caso ha entrado en una nueva fase de investigación que ha reactivado la tensión en el pequeño municipio pacense y ha devuelto el foco mediático a uno de los misterios más inquietantes de Extremadura.
En medio de este nuevo escenario, Diego Meneses, hijo de la mujer desaparecida, ha expresado el estado emocional de la familia con una frase tan breve como devastadora:
“Estamos mal, mal, mal”.
La familia sigue esperando respuestas mientras la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil continúa tomando declaraciones y reconstruyendo los últimos movimientos conocidos de la mujer.
Una familia sin información oficial
A pesar de la expectación generada por los recientes interrogatorios a vecinos del pueblo, Meneses asegura que la familia no ha recibido información oficial sobre los últimos avances.
“Nosotros no sabemos nada, no nos dicen nada, nada de nada”, ha afirmado con resignación.
Sin embargo, pese a la incertidumbre, mantiene una esperanza que se repite cada cierto tiempo desde que comenzó la investigación.
“Yo creo que esto está cerca”, ha señalado, consciente de que esa sensación ya la han vivido otras veces durante estos años.
Silencio sobre los vecinos investigados
La investigación ha puesto nuevamente bajo el foco a algunos vecinos de Hornachos, un hecho que ha reactivado rumores y comentarios en el municipio.
Ante esta situación, el hijo de Francisca Cadenas ha optado por la prudencia.
“En eso nos vamos a callar”, ha dicho al ser preguntado sobre posibles contactos con los investigados o sospechas concretas.
Meneses ha pedido evitar juicios precipitados:
“Hasta cuando uno no esté seguro, no se puede señalar a nadie”.
El desgaste emocional de nueve años
El tiempo transcurrido desde la desaparición ha dejado una profunda huella en la familia.
Diego Meneses ha reconocido abiertamente que el peso emocional del caso es cada vez más difícil de soportar.
“No tengo ganas de hablar, la verdad. No tengo ganas de hablar”, ha confesado.
Sus palabras reflejan el agotamiento de una familia que lleva casi una década esperando respuestas.
La versión del vecino interrogado
Uno de los vecinos que ha acudido a declarar en los últimos días también ha manifestado su desconcierto a la salida de los juzgados.
Debido al secreto de sumario, ha evitado dar detalles sobre su declaración, aunque ha expresado su malestar por el impacto que la investigación está teniendo en el pueblo.
“Esto es un pueblo muy chiquitito”, ha lamentado.
El vecino ha defendido su inocencia y ha asegurado haber colaborado con los investigadores desde el primer momento.
“En mi casa han estado, han mirado mis coches, han mirado todo, y sin problema”.
Incluso asegura que permitió el acceso a los agentes de forma voluntaria.
“No han entrado ni con orden judicial ni nada. ‘Pasar ustedes, mirar y ya está’”.
Pese a ello, reconoce no entender la nueva citación.
“No sé a qué viene ahora esto”.
Un caso que sigue sin respuestas
La desaparición de Francisca Cadenas, ocurrida en mayo de 2017, continúa siendo uno de los casos sin resolver más impactantes de Extremadura.
Los últimos movimientos de la Guardia Civil han devuelto la esperanza a la familia y han reactivado las especulaciones en Hornachos.
Mientras tanto, el pueblo vuelve a vivir entre la incertidumbre y el silencio.
Un silencio que, nueve años después, sigue escondiendo la gran pregunta que nadie ha logrado responder:
¿Qué ocurrió realmente con Francisca Cadenas?






