8M

El 8M llena las calles mientras Guardiola llama a la unidad y la oposición carga contra su feminismo

Redacción DEx, Periodismo Humano, 8 de marzo de 2026.

Cáceres ha vuelto a teñirse de reivindicación este 8 de marzo. Miles de extremeñas y extremeños han salido a la calle en diferentes ciudades de la región para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, en unas marchas que han mezclado celebración, reivindicación social y también confrontación política.

La movilización más numerosa en la provincia de Cáceres ha recorrido el centro de la capital cacereña con alrededor de 2.000 participantes, según datos de la Delegación del Gobierno. A ella se han sumado otras concentraciones celebradas en Badajoz (3.000 personas), Mérida (600) y Plasencia (300).

La marcha de Cáceres, convocada por la Plataforma de Mujeres por la Igualdad (PMI), partió a las 13:00 horas desde la plaza de América, en el entorno de La Cruz, para recorrer la avenida de España, San Antón y San Pedro hasta desembocar en la Plaza Mayor, donde se leyó el manifiesto final.

Guardiola pide unidad en el 8M

Entre los asistentes se encontraba la presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola, quien apeló a la unidad en la lucha por la igualdad.

Aquí estamos todas, o deberíamos estar todas en la misma pelea, para avanzar en igualdad y que algún día no tengamos que salir los 8 de marzo a reivindicar ni celebrar nada”, afirmó.

Guardiola defendió que el objetivo debe ser lograr una sociedad en la que la igualdad entre hombres y mujeres esté plenamente integrada y asumida, sin necesidad de movilizaciones anuales.

Un manifiesto contra las desigualdades estructurales

Durante el acto final en la Plaza Mayor se leyó el manifiesto de la jornada, en el que se subrayó que “sin igualdad no hay democracia, sin derechos no hay libertad, sin justicia no hay futuro y sin acción no hay cambio”.

El texto puso el foco en la precariedad laboral, los techos de cristal y las desigualdades estructurales que siguen afectando a las mujeres, al tiempo que reclamó defender los avances logrados en materia de derechos.

Además, se expresó la solidaridad con las mujeres de todo el mundo que sufren violencia, represión y discriminación, reclamando justicia y transformación social.

El acto concluyó con una actuación simbólica de las alumnas del Conservatorio Profesional de Danza de Cáceres, que ofrecieron una pieza coreográfica creada expresamente para el 8M.

PSOE y Unidas por Extremadura cargan contra Guardiola

La jornada también estuvo marcada por las críticas de la oposición hacia la presidenta en funciones.

La portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea de Extremadura, Piedad Álvarez, defendió el papel histórico del feminismo en la conquista de derechos.

Aquí estamos las que siempre hemos luchado para que hombres y mujeres sean iguales frente a las que abrazan el feminismo de Vox”, afirmó.

En la misma línea, la coordinadora de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, alertó sobre lo que considera un riesgo de retroceso en los derechos de las mujeres.

La ultraderecha no va a conseguir arrancar ni uno de los derechos que hemos conquistado, porque en la calle vamos a ser capaces de parar ese retroceso”, señaló.

Las declaraciones llegan en un contexto político especialmente tenso en la región tras el bloqueo institucional y las negociaciones abiertas para formar gobierno.

Lupa DEx

El futuro de la igualdad: una causa común

Más allá del ruido político —inevitable en estos tiempos de trincheras—, el 8 de marzo vuelve a recordarnos algo esencial: la igualdad entre mujeres y hombres no es un campo de batalla ideológico, sino un horizonte común de justicia social.

Las mujeres han protagonizado durante décadas una lucha imprescindible para derribar barreras históricas: el acceso al empleo, la igualdad salarial, la conciliación o la presencia en los espacios de poder. Sin esa batalla, la democracia española estaría incompleta.

Pero el desafío de hoy exige también sumar, no dividir.

La igualdad real no se construye enfrentando a mujeres y hombres, sino avanzando juntos hacia una sociedad más justa, solidaria e inteligente. Porque cuando una mujer conquista derechos, la sociedad entera gana libertad.

Tal vez el verdadero éxito del feminismo llegue el día en que el 8 de marzo deje de ser necesario. Ese día significará que la igualdad ya no es una reivindicación, sino simplemente una forma natural de vivir juntos.

Y en esa tarea —la de construir un futuro compartido— no sobra nadie.