Cinco carreteras extremeñas serán escenario de una protesta histórica que vuelve a poner al sector agrario al límite
El campo extremeño vuelve a rugir. Las organizaciones agrarias UPA-UCE Extremadura, Apag Extremadura Asaja, La Unión Extremadura y Asaja Cáceres han convocado tractoradas los próximos 16 y 23 de enero como respuesta a lo que califican de situación insostenible para agricultores y ganaderos.
La protesta se materializará en cortes de carretera desde las 9:00 horas en cinco vías estratégicas de la región: N-430, N-432, EX-108, EX-119 y EX-370, con un mensaje claro: el campo no puede más.
Un campo asfixiado por precios, recortes y abandono institucional
Las organizaciones convocantes alertan de que la nueva reforma de la PAC, los acuerdos comerciales internacionales y el incumplimiento sistemático de la Ley de la Cadena Alimentaria están poniendo en serio peligro la viabilidad de miles de explotaciones familiares.
Producciones clave como arroz, maíz o tomate se están pagando por debajo de costes mientras —denuncian— la Administración regional ha mirado hacia otro lado. El resultado: pérdidas continuadas, endeudamiento y un nuevo empujón al despoblamiento rural.
Cereales, arroz y tomate: el núcleo del conflicto
Entre las reivindicaciones más urgentes destaca la exigencia de:
- Ayudas a la producción integrada para los cereales, incluido el maíz.
- Activación real del Observatorio de Precios, con costes de producción rigurosos.
- Inspecciones efectivas que garanticen el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.
Los agricultores advierten de que sin precios justos no hay futuro posible para el sector.
Mercosur y terceros países: competencia desleal
Los acuerdos comerciales con Camboya, Myanmar y Mercosur vuelven a situarse en el centro de la polémica. En el caso del arroz, el sector reclama:
- Una cláusula de salvaguarda efectiva frente a importaciones masivas.
- Una Ley de Etiquetado que informe claramente del origen del producto.
La misma exigencia se extiende a la miel, donde los productores denuncian prácticas engañosas que hunden los precios.
Olivar tradicional y ganadería: los grandes olvidados
El olivar tradicional extremeño reclama un incremento del presupuesto de ayudas en la próxima reforma de la PAC, mientras que el sector ganadero exige respuestas inmediatas.
Especialmente grave es la situación del ovino, con explotaciones afectadas por la lengua azul en la pasada campaña que, a día de hoy, no han recibido apoyo alguno.
Una PAC fuerte o el colapso del mundo rural
Las organizaciones agrarias coinciden en una reivindicación final: una PAC fuerte, con presupuesto suficiente y manteniendo sus dos pilares. Sin ella, advierten, el campo extremeño está condenado.
“Saldremos a la calle para reclamar lo que es justo y lograr una igualdad real para todos los agricultores y ganaderos europeos”.
LUPA DEx
El campo como columna vertebral de Extremadura
Lo que se juega Extremadura estos días no es solo una protesta agraria. Es la supervivencia de su modelo rural, de sus pueblos y de una economía que sigue dependiendo, en gran medida, del campo.
Cuando los tractores salen a la carretera, no es ruido: es una llamada de auxilio que vuelve a exigir respuestas políticas claras, valientes y urgentes.







