Redacción DEx, Mérida, 18 de enero de 2026.
Extremadura amanece este lunes con una cifra que no es menor ni casual: 138. Son los nuevos bomberos forestales que se incorporan de manera estable al Plan Infoex y que, más allá del número, representan un giro de fondo en la política de prevención y gestión de incendios en la región. No es un refuerzo coyuntural ni un parche de campaña: es plantilla fija, durante doce meses al año, y con una media de edad de 36,6 años, muy por debajo de los 51 que arrastra actualmente el servicio. Traducido: aire nuevo, piernas más jóvenes y un modelo que empieza —por fin— a mirar más al antes que al después del fuego.
La medida, anunciada tras los incendios del pasado agosto por la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, culmina ahora con la incorporación efectiva de unos profesionales que hasta hace poco solo existían en los meses críticos, del 1 de junio al 30 de noviembre, como si el monte se tomara vacaciones el resto del año. Desde hoy, esos 138 bomberos forestales dejan de ser temporales de la emergencia para convertirse en guardianes permanentes del territorio.

El año pasado ya dio pistas de lo que viene: el periodo de alto riesgo tuvo que ampliarse once días más por unas condiciones meteorológicas cada vez más imprevisibles. El cambio climático no entiende de calendarios administrativos, y esta decisión parece asumir, al fin, esa evidencia. Profesionalizar, rejuvenecer y estabilizar el Infoex no es solo una mejora del servicio; es una enmienda al modelo antiguo, ese que confiaba demasiado en la heroicidad de agosto y muy poco en la planificación de enero.
Lupa DEX,
La lectura es clara: Extremadura no necesita solo más medios cuando arde, sino más cabeza cuando aún huele a hierba mojada.
Estos 138 nuevos bomberos forestales no llegan para apagar titulares, sino para reducirlos. Y eso, en una tierra acostumbrada a contar incendios en hectáreas quemadas, es una noticia que merece subrayado, reivindicación y seguimiento. Porque el monte no se defiende solo cuando grita; se protege cuando aún guarda silencio.






