En las tierras altas de Extremadura, en pleno valle del Ambroz, se ubica el pueblo de Gargantilla; allí los niños son felices, viven en plena naturaleza; el espinazo pétreo de Castilla, como definió el gran Unamuno aquellas sierras donde viven los descendientes de los Vetones, aquel pueblo de pastores y guerreros que dominaron sus  montañas hace 2,500 años; montañas  que surgieron del coletazo sísmico de un dinosaurio telúrico, como dijo Don José Luís Majadas, el escritor  sacerdote  de La Garganta, pueblo cercano a Gargantilla.

Vetones que tallaron el espectacular toro de piedra que preside la plaza de Segura de Toro, pueblo situado a escasos cuatro kilómetros de Gargantilla.

En esta maravilloso e idílico entorno se cría Adrián, que como cualquier niño de su edad, acaba de cumplir 8 años, le gusta bañarse en las frías aguas de la garganta, recorrer las calles empinadas, jugar con sus amigos entre los cerezos y ciruelos, ver el tránsito del ganado entre la sierra y la dehesa y asistir a la escuela situada en la parte alta del pueblo,  de su bello pueblo de Gargantilla

Una tarde del mes de noviembre pasado Adrián nota que le han salido unos bultitos, a modo de manchas, por todo el cuerpo y sus padres le llevan al cercano Centro de Salud de Aldeanueva del Camino, para un posterior traslado a Plasencia, donde les dicen que el niño tiene las plaquetas bajas.

Primero plaquetas bajas, luego los bajos niveles de  glóbulos rojos que son los encargados del trasporte de oxígeno a los tejidos y déficit también de glóbulos blancos que son los encargados de la defensa contra las infecciones.

El niño tiene Aplasia Medular grave, lo que hace que sus células madres, encargadas del trasporte de oxígeno a los tejidos, vayan desapareciendo. Necesita urgente un trasplante de médula ósea.

Adrián  se va alejando de la sierra; primero  Aldeanueva, luego Plasencia y ahora Badajoz, en cuyo Hospital  está ingresado, y donde desde una de sus ventanas puede mirar al Guadiana, que ahora baja muy crecido por la lluvia que ha caído; y él se acuerda de la garganta de su pueblo, La Buitrera, que cuando baja crecida  las gentes de Gargantilla dicen “ hay que ver cómo va”

Pero Adrián es un Vetón, un guerrero Vetón que, a pesar de estar alejado de la sierra, se ha llevado la espada corta, el cinturón de cuarzo,  su escudo de piel de cabra y su pequeño caballo para luchar y vencer.

Adrián : los guerreros Vetones nunca se rinden y siempre consiguen la victoria.

Hay una Asociación,  la Asociación para la Donación de Médula Ósea de Extremadura (ADMO), la oenegé de referencia para la captación de donantes en la comunidad desde hace más de 20 años que se encarga de la promoción y divulgación de la donación de células madre sanguíneas. Alicia Carrasco, técnica de ADMO, nos recuerdan que sobre esta donación continúan existiendo muchos mitos: «La gente sigue teniendo una información errónea y el mensaje es claro: con esta donación se puede salvar una vida sin poner en peligro la propia porque no hay riesgos, se va a donar algo que se regenera, en este caso células madre sanguíneas que genera la médula ósea, que no es la médula espinal y el proceso ya es bastante sencillo», explica Alicia.

Todos al lado de Adrián; se han organizado una  marchas solidaria desde Hervás a Gargantilla y  multitud de actividades, tanto en Gargantilla como en  Hervás el próximo 8 de abril; se puede ver la información en la página web de ADMO y el Ayuntamiento  de Gargantilla.

La Asociación Cultural Poetas de Gabriel y Galán siempre ha estado en contacto con los alumnos y profesores de las  escuelas de Gargantilla; sus niños han participado en las diecinueve ediciones del concurso de poesía escolar que año tras año organiza la citada asociación con varios niños premiados de Gargantilla, la última Sayda Barbero Martín  que leyó  su poema  Mi Lindo Valle ante el toro de piedra Vetón situado en la plaza de Segura de Toro, donde el pasado mes de Agosto se entregaron los premios de poesía escolar.

El cantautor Matías Simón, La Voz de la Montaña, ofrecerá , en próximas fechas, en la Casa de Cultura de Gargantilla, su música y sus poemas a las gentes de Gargantilla, a los que le han visto crecer y correr por sus calles, a sus familiares y amigos, a sus compañeros de las escuelas y a todo aquel que quiera asistir; de hecho el pasado 21 de marzo ,  la Asociación Gabriel y Galán celebró en Cáceres el Día Mundial de la Poesía, ante la estatua que el  poeta tiene en el Paseo de Cánovas, donde estuvo presente Adrián, en el taller solidario que se le hizo en su nombre: Poemas y Poetas con Adrian.

La  cuerna de los Vetones suena y llama ; no para de sonar y su sonido de  eco de caverna nos ha convocado a todos. Buscamos para Adrián,  el niño de Gargantilla, un donante de médula ósea  compatible y vaya si lo encontraremos.

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