El SES alerta de una caída de 1.100 donaciones y reprograma cirugías en Cáceres, Badajoz y Plasencia. Urgente donar sangre 0 negativo y 0 positivo.
Redacción DEx, Periodismo Humano, Salud, 20 de marzo de 2026.
Extremadura no está en guerra, pero sus hospitales ya están librando una batalla silenciosa: la de la falta de sangre. El Servicio Extremeño de Salud (SES) ha lanzado un llamamiento urgente, casi a la desesperada, para que los ciudadanos donen sangre de los grupos 0 negativo y 0 positivo, dos tipos esenciales para salvar vidas en situaciones críticas.
Los datos no engañan: entre enero y marzo se han registrado 1.100 donaciones menos que el año pasado. Una caída que ya tiene consecuencias reales, tangibles… y preocupantes.
Operaciones retrasadas: la señal de alarma ya está encendida
La falta de reservas ha obligado a tomar una decisión que nadie quiere ver normalizada: reprogramar intervenciones quirúrgicas.
Al menos tres operaciones previstas para la próxima semana en hospitales de Plasencia, Cáceres y Badajoz han tenido que aplazarse por la escasez de sangre disponible. No es una hipótesis futura. Es presente.
Y cuando la sanidad empieza a aplazar, es que algo no está funcionando.
El 0−: la sangre que todos necesitan… y pocos donan
El foco está puesto en dos grupos concretos:
- 0 negativo (0−): el llamado donante universal, clave en accidentes y urgencias donde no hay tiempo para comprobar compatibilidades.
- 0 positivo (0+): uno de los más demandados en transfusiones habituales.
Son los más necesarios… y ahora mismo, los más escasos.
Donar sangre: un gesto mínimo que sostiene todo un sistema
Desde el SES insisten en lo evidente, pero necesario: donar sangre es seguro, rápido y salva vidas. No hay sustituto artificial. No hay plan B.
Cada donación puede marcar la diferencia entre operar o esperar, entre reaccionar o lamentar.
Y, sin embargo, la curva de donaciones ha caído.
Llamamiento a la ciudadanía: ahora, no mañana
El mensaje es claro y directo: si eres 0− o 0+, este es el momento de donar.
Los puntos fijos de donación están activos en toda la región y las unidades móviles siguen recorriendo municipios. No hace falta más que unos minutos… y voluntad. Porque hay algo que no se puede fabricar, ni comprar, ni improvisar: la sangre. Y ahora mismo, en Extremadura, empieza a faltar.





