Cáceres rinde su tradicional tributo a Gabriel y Galán ante su estatua en el Paseo de Cánovas
Paco de Borja, 7 de enero de 2025.
Cáceres volvió a mirarse en el espejo de la palabra este martes, 6 de enero, con la celebración del tradicional homenaje a José María Gabriel y Galán, coincidiendo con el centenario de su fallecimiento. Un acto cargado de simbolismo, memoria y emoción colectiva que, un año más, tuvo como escenario la estatua que perpetúa la figura del poeta en el emblemático Paseo de Cánovas, convertida por unas horas en una verdadera ágora literaria.
Desde primera hora de la mañana, el entorno del monumento fue » decorado» con alusiones al poeta salmantino-extremeño, con carteles recordando a los premiado con el el galardón de Valores Extremeños, con poemas de escolares, y con la estatua engalanada con utensilios de la época, principios del siglo pasado. y a las doce en punto, en un mediodía helador, el calor del público y del ambiente literario hizo que escritores, poetas, músicos, docentes, representantes culturales y amantes de la literatura popular, bajo la batuta de matías Simón, con la colaboración de José Luis Franco Franquete se unieran por un mismo propósito: rendir homenaje al poeta del alma rural, al cantor de la tierra, la familia, el trabajo y la dignidad campesina.
Un acto libre, emotivo y profundamente extremeño
Fiel a su esencia, el homenaje volvió a desarrollarse sin corsés ni rigideces protocolarias, manteniendo ese espíritu abierto que lo ha caracterizado durante décadas. Micrófono en mano, los participantes fueron desgranando versos de Gabriel y Galán, composiciones propias, recuerdos personales y reflexiones contemporáneas sobre la vigencia de su obra, en un clima de respeto, cercanía y emoción compartida.
El homenaje al maestro y bardo Gabriel y Galán sirvió para rendirse ante la estela de Valeriano Gutiérrez Macías, primer propulsor del mismo allá por 1955, Joaquín García-Plata, su continuador, y los escritores y poetas Edmundo Costillo y Marín y Luis Martínez Terrón y como Valor Extremeño 2026, el profesor , director y crítico teatral, Miguel Fresneda. Niñas y niños premiados fueron los protagonistas del presente, con marcado marchamo de futuro literario,
El público, entregado y atento, acompañó cada intervención con silencios elocuentes y aplausos sinceros, confirmando que la poesía, cuando es verdadera, sigue convocando y sigue siendo un espacio de encuentro intergeneracional.
Cien años después, la palabra sigue viva
El centenario del fallecimiento de Gabriel y Galán otorgó a esta edición un carácter especial. No se trató solo de recordar al poeta, sino de reivindicar su legado como patrimonio cultural vivo, capaz de dialogar con el presente y de seguir interpelando a la sociedad actual desde valores universales como la honradez, la justicia social y el amor a la tierra.
La estatua, obra del escultor hervasense Enrique Pérez Comendador, volvió a ser mucho más que un monumento: fue punto de encuentro, altar laico de la palabra y símbolo de una ciudad que no renuncia a su tradición literaria ni a su memoria colectiva.
Lupa DEx
La continuidad del primer acto cultural extremeño

En tiempos de ruido y fugacidad, actos como este reivindican la palabra como refugio, identidad y resistencia.
La ausencia de políticos en el acto, que sí asisten a otros de otras características sin sabor literario y social, excepto el concejal de Cultura, no importó ni un ápice, para que los ciudadanos vivieran de lleno la poesía autóctona, la creatividad, la esencia del pueblo hecho palabra, con el castúo como denominador común y referente de una forma de entender a la sociedad a través de versos y canciones.
Cáceres, una vez más, fue república de las letras. Y Gabriel y Galán, cien años después, volvió a estar entre los suyos, entre nosotros, en Cáceres, bastión cultural por antonomasia de una Extremadura, referente de la Literatura de periferia.







