El Gobierno de España cesa al catalán Puigdemont y su Govern y recorta las competencias del Parlament

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Mariano Rajoy ha explicado que las medidas adoptadas responden a 4 objetivos: volver a la legalidad, recuperar la normalidad y la convivencia, continuar con la recuperación económica, “que está en evidente peligro por las decisiones caprichosas y unilaterales del Govern”; y celebrar elecciones en situación de normalidad.

Con el objetivo de celebrar elecciones, en un plazo máximo de 6 meses, Rajoy ha anunciado que el Gobierno pedirá autorización al Senado para “proceder al cese del President, del Vicepresident y los consejeros del Consejo de Gobierno de la Generalitat”. Las funciones de los dirigentes de la Generalitat pasarían a ser asumidas por los Ministerios del Ejecutivo, “mientras dure esta situación”.

Según ha explicado Rajoy, la Administración de la Generalitat continuará funcionando, según se contempla en el artículo 71 del Estatuto de Cataluña, pero lo hará “bajo las directrices de las autoridades y órganos designados por el Gobierno”.

“El Parlament ejercerá su función representativa pero, para garantizar el respeto al Estatuto y la Constitución, se propone que el presidente del Parlament no pueda proponer candidato a presidente de la Generalitat, ni celebrar debate ni votación de investidura. El Parlament no podrá adoptar iniciativas contrarias a la Constitución y al Estatuto, teniendo el Gobierno 30 días para ejercer el derecho de veto”, ha aseverado.

Rajoy ha indicado que la “facultad de disolver el Parlamento pasa al presidente del Gobierno, que convocara elecciones en el plazo máximo de 6 meses”. El líder del Ejecutivo ha adelantado que su voluntad es convocar elecciones “tan pronto como recuperemos la normalidad institucional. Celebrar elecciones es el objetivo, es lo que quiere la mayoría; se trata de abrir una nueva etapa en la que se respete la ley, se preserven los derechos y la recupere la convivencia y el bienestar”.

Tras explicar el “proceso unilateral y contrario a la ley” que ha precedido a la aplicación de este mecanismo constitucional, Rajoy ha criticado la falta de voluntad de diálogo de Puigdemont y su Govern. “Tengo la impresión de que algunos querían llegar a esta situación, a que se aplicara el 155 porque no se puede hacer peor las cosas, incluso para los intereses de los que las hicieron”.

Rajoy ha insistido en que el diálogo “no es que los demás acepten tus exigencias, eso es imposición”, y por este motivo, el Gobierno “ha tenido que aplicar el 155, sin ser nuestro deseo ni intención nunca”.

“Es un artículo que solo se aplica en circunstancias excepcionales, estuvo a punto de ser aplicado en una ocasión durante la etapa de Felipe González, pero no se hizo porque se recuperó la legalidad. Ningún Gobierno de un país democrático puede aceptar que se viole la ley y se obvie intentando imponer unos criterios”, ha manifestado.

Respecto a posibles nuevas oportunidades para el diálogo con Puigdemont, Rajoy se ha mostrado contundente: “El 155 solo se paraliza si el Senado no lo aprueba”.

“El único temor que se puede tener en esta situación es el de no cumplir con tu obligación, y no hay ningún país que esté dispuesto a aceptar una situación como esta”, ha afirmado respecto a la posibilidad de que Puigdemont y sus consejeros se nieguen a abandonar sus cargos y ante la opción de que se sucedan protestas ciudadanas en Cataluña.

Rajoy ha querido agradecer su apoyo al PSOE y Ciudadanos, que respaldan las medidas adoptadas por el Gobierno, por lo que previsiblemente votarán a favor de su aplicación en el Senado, en el Pleno del 27 de octubre.


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