La presidenta de la Junta asegura que la nueva estructura es “necesaria y beneficiosa” para Extremadura
DEx / Hervás. La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha anunciado este jueves una serie de modificaciones en la estructura organizativa del Gobierno autonómico con el fin de reforzar la prevención y lucha contra los incendios forestales. “Son cambios necesarios y muy beneficiosos”, afirmó tras el Consejo de Gobierno extraordinario celebrado en Hervás (Cáceres).
Consejería reforzada y nuevas competencias
La Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural, dirigida por Francisco Ramírez, asume un papel central en este rediseño. Bajo una misma dirección quedarán unificadas la gestión forestal y las funciones de prevención y extinción de incendios.
Además, este departamento absorberá las competencias en reto demográfico, al entenderse que “están íntimamente ligadas con las políticas rurales” ya encomendadas.
Por su parte, la Consejería de Agricultura dispondrá de una nueva unidad administrativa que tendrá como cometido exclusivo la autorización y gestión ágil de los cambios de cultivo forestal a agrario, un área hasta ahora dispersa y lenta en su tramitación.
Emergencias con más recursos humanos
En materia de emergencias, Guardiola adelantó que se reforzará la Secretaría General de Interior, Emergencias y Protección Civil con la incorporación de nuevos puestos de trabajo y personal técnico especializado. El objetivo, subrayó, es “mejorar la gestión de las emergencias y fortalecer las redes de alerta temprana”, vitales en escenarios de crisis climática y creciente riesgo de incendios.
Organigrama DEx
LUPA DEx
La reorganización anunciada por María Guardiola refleja la presión que su Ejecutivo recibe tras un verano devastador por los incendios en el norte cacereño. El intento de concentrar competencias y reforzar equipos técnicos es un paso lógico, pero insuficiente si no se acompaña de inversión real y políticas transversales que incluyan ordenación del territorio, dinamización del mundo rural y educación medioambiental.
El fuego no se combate solo con helicópteros y brigadas, también con pueblos vivos, campos cuidados y bosques gestionados. Extremadura necesita un modelo integral, estable y a largo plazo, más allá de los titulares y de la urgencia política del momento.