El pacto imposible que desespera a la región. ¿ Habrá gobierno antes de que estalle la paciencia?
El cruce de reproches entre María Guardiola y Vox vuelve a tensar la negociación para formar gobierno. Ella reclama “responsabilidad y documentos”; ellos responden que la presidenta “confunde caprichos con realidad”. Mientras tanto, los extremeños asisten —otra vez— a un pulso político sin avances y con el calendario de investidura echando humo.
Guardiola pide seriedad y Vox replica con desconfianza
La presidenta en funciones de la Junta, María Guardiola, ha lanzado un mensaje directo a Vox: “hay que sentarse a negociar cuanto antes”.
La líder del PP insiste en que la región no puede permitirse “otra vuelta electoral” y ha pedido un diálogo “serio, trabajado y con documentos encima de la mesa”.
Según Guardiola, el Partido Popular ha cumplido “desde el minuto uno” y ahora es Vox quien debe valorar las propuestas en proporción a los resultados del 21-D, donde la suma PP-Vox superó claramente al bloque de izquierdas.
Pero la respuesta no tardó en llegar… y no fue precisamente conciliadora.
Vox sube el tono: “Ya nos engañaron una vez”
El presidente del Grupo Parlamentario Vox, Óscar Fernández Calle, ha publicado un mensaje demoledor en redes sociales:
“María Guardiola sigue confundiendo sus caprichos con la realidad”.
Vox sostiene que no hay avances, que el PP “sigue intentando engañar a los extremeños” y que la desconfianza es mayor que antes. Exigen garantías, aseguran tener la “mano tendida” pero solo “sin insultos ni humillaciones” y advierten de que si el PP quiere hacer políticas “pro-inmigración ilegal y de género” debe pactar “con el PSOE”.
Un escenario cada vez más enredado… y un reloj institucional marcando la cuenta atrás.
El calendario aprieta… y la ciudadanía se cansa
Guardiola ha recordado hoy que los plazos legales de investidura son inamovibles.
A medida que se consumen los días, crece en la calle la sensación de que el bloqueo es ya un problema de desgaste público.
La región observa, de nuevo, cómo la clase política discute por los matices mientras la formación de gobierno sigue paralizada.
Extremadura no parece tener tiempo para más tácticas, reproches o discursos de trinchera.
LUPA DEx
La paciencia extremeña toca techo
HARTAZGO CRECIENTE. En Cáceres, Badajoz y las comarcas, la conversación es la misma: “que se sienten, que acuerden y que gobiernen ya”.
CONSECUENCIAS REALES. Presupuestos en pausa, cargos a la espera, proyectos paralizados y una ciudadanía que no entiende por qué PP y Vox siguen atascados en un duelo de gestos.
EL CALENDARIO CONTRA TODOS. La comunidad no quiere otra cita electoral. Pero si PP y Vox siguen jugando al desgaste mutuo, la repetición dejará de ser amenaza para convertirse en destino.
EXTREMADURA PRIMERO. Ni los caprichos, ni los egos, ni los reproches: lo que piden los extremeños es sencillez, acuerdos claros y estabilidad inmediata. El resto —como suele pasar— es ruido.






