transporte escolar

La DGT pone en el punto de mira al transporte escolar con controles sorpresa, sanciones y una semana “a examen” para miles de autobuses

Tráfico activa una campaña intensiva hasta el 23 de enero para vigilar velocidad, autorizaciones, alcohol y drogas, y el uso del cinturón en vehículos que mueven cada día a más de 630.000 menores.

Redacción DEx, Madrid, 19 de enero de 2026.

Una semana decisiva para el transporte escolar

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha activado este lunes una campaña especial que convierte al transporte escolar en el principal objetivo de sus controles. Hasta el próximo viernes, 23 de enero, miles de autobuses que trasladan a más de 630.000 menores en toda España estarán bajo una lupa más estricta: velocidad, documentación, autorizaciones, tiempos de descanso y uso del cinturón.

La operación contará con la participación de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y de numerosas policías locales, que reforzarán los controles tanto en rutas interurbanas como en entornos urbanos y zonas escolares.

Velocidad, distracciones y cinturón: lo que más preocupa

Los agentes pondrán especial atención en tres frentes:

  1. Velocidad adecuada al tramo y condiciones de la vía.
  2. Cero distracciones al volante, especialmente el uso del móvil, todavía demasiado habitual en conductores profesionales.
  3. Cinturones de seguridad: un elemento que sigue sin usarse siempre, incluso cuando el autobús sí los lleva instalados.

Además, habrá controles específicos de alcohol y drogas, porque el transporte escolar —como recuerda Tráfico— debe ser un espacio blindado en materia de seguridad.

Documentación, autorizaciones y estado del vehículo

Las inspecciones técnicas también se intensificarán. Se comprobará que los vehículos cuentan con las autorizaciones obligatorias, revisión al día, dispositivos de emergencia funcionales y la señalización correspondiente.

La campaña revisará, asimismo, que los conductores dispongan del permiso de conducción adecuado, cumplan los tiempos de descanso y reúnan los requisitos especiales que exige la normativa para transportar a menores.

LUPA DEx

Transporte escolar: lo que está en juego es más que un asiento

En España, el transporte escolar mueve cada día a más gente que muchas líneas urbanas de autobús, pero sigue siendo un sector en el que se asume demasiado y se vigila poco. La mayoría de las empresas cumplen. La mayoría de los conductores son impecables. Pero cuando hablamos de menores, la mayoría no basta.

Si un cinturón sin usar, un vehículo mal mantenido o un conductor agotado ponen en riesgo a un solo niño, el sistema falla. Por eso esta campaña no es un simple gesto: es un recordatorio de que la seguridad infantil no puede depender ni de la suerte ni de la costumbre.

Y sí: controles, multas y sanciones pueden incomodar, pero más incómoda es la negligencia. La DGT aprieta; ojalá todos lo entendieran como una obligación moral, no como una molestia administrativa.