El PSOE extremeño busca la paz interna… con el debate en pausa
Redacción DEx, 11 de enero de 2025.
El PSOE de Extremadura intentará llegar a su próximo congreso regional extraordinario con una única candidatura a la Secretaría General. Así lo ha anunciado el presidente de la Comisión Gestora, José Luis Quintana, en un momento clave para los socialistas extremeños, todavía en fase de digestión tras el resultado de las elecciones autonómicas del 21-D.
Quintana ha defendido que el cónclave se celebre después de que se constituya el nuevo Gobierno regional, aplazando cualquier batalla interna hasta que se estabilice el tablero político. La consigna es clara: calma, orden y consenso. El problema es que, por ahora, no hay nombres, ni fechas, ni debate abierto.
Consenso sí, pero sin candidatos
El responsable de la gestora ha sido tajante:
“Ahora mismo no hay ninguna candidatura y no debe haberlas”.
Una afirmación que, lejos de cerrar el debate, lo congela. Quintana sostiene que su prioridad es rebajar tensiones, tranquilizar a la militancia y reactivar el partido, tras la dimisión de Miguel Ángel Gallardo como secretario general.
Mientras tanto, las comisiones internas mantienen encuentros con ejecutivas provinciales, Juventudes Socialistas y representantes institucionales, incluida la Asamblea de Extremadura, para “escuchar” y “ordenar” el partido.
Un congreso con fecha difusa
Otro elemento clave es el calendario. El congreso será extraordinario y, según los estatutos, la ejecutiva que salga de él tendrá una vigencia aproximada de poco más de un año. Un liderazgo de transición que, en la práctica, reduce el incentivo para una confrontación interna… pero también aplaza decisiones estratégicas de fondo.
Ni siquiera está claro si el futuro líder deberá ser diputado autonómico. “Se decidirá en su momento”, zanjó Quintana.
LUPA DEx
Militancia sin voz ni opciones
La apuesta por una candidatura única se presenta como un ejercicio de responsabilidad, pero deja una pregunta incómoda sobre la mesa:
¿dónde queda el debate político interno?
De momento, la militancia asiste a un proceso altamente dirigido desde arriba, Ferraz y su influencia sanchista, sin información concreta, sin plazos definidos y sin la posibilidad real de contrastar proyectos, liderazgos o modelos de partido. El consenso, cuando se construye sin alternativas visibles, corre el riesgo de convertirse en silencio organizado.
Tras un revés electoral relevante, el PSOE de Extremadura necesita algo más que calma: necesita rumbo, relato y decisión. Y eso difícilmente se logra sin abrir ventanas, poner nombres sobre la mesa y permitir que la base socialista participe activamente en el futuro del partido.
Sin debate, no hay renovación. Y sin renovación, no hay oposición fuerte ni alternativa creíble de gobierno.






