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La Junta abre la PAC 2026-2027 con 568 millones, entre avisos de desastre para el campo extremeño

Redacción DEx, Mérida, 20 de enero de 2026. 

La Junta de Extremadura ha aprobado la convocatoria de ayudas de la PAC para la campaña 2026-2027, un paquete de 568 millones de euros que sostendrá la renta de miles de agricultores y ganaderos. Pero el Ejecutivo regional avisa: la nueva arquitectura de la PAC puede convertirse en un golpe duro para el campo extremeño.

El mayor paquete agrario del año, en marcha

El Consejo de Gobierno, aún en funciones, dio luz verde a una convocatoria que vuelve a situar a Extremadura entre las regiones que más fondos movilizan del FEAGA. En total, 568 millones de euros llegarán al tejido agrario a través de las ayudas directas.

Los plazos están fijados: 1 de febrero – 30 de abril de 2026. Tres meses para presentar las solicitudes que marcarán el futuro económico de miles de explotaciones.

La Junta subraya que estas ayudas continúan siendo “un pilar indispensable para la renta agraria”, especialmente en un año marcado por tensiones de mercado, costes de producción disparados y una meteorología cada vez más imprevisible.

Las claves: de la ayuda básica a los eco-regímenes

La convocatoria incorpora todas las líneas incluidas en el Plan Estratégico de la PAC 2023-2027:

Ayuda básica a la renta para la sostenibilidad.
Ayuda redistributiva complementaria.
Complemento a la renta para jóvenes agricultores.
Eco-regímenes: prácticas en favor del clima, el suelo, la biodiversidad y el bienestar animal.
Pagos asociados a determinados sectores y producciones.
• Solicitudes vinculadas al Programa de Desarrollo Rural 2014-2022 (FEADER).
• Pagos de segunda y cuarta anualidad de varias intervenciones del PEPAC.

Para gestionarlas, los productores podrán acudir a las Oficinas Comarcales Agrarias o utilizar la aplicación informática SGA, ya conocida por el sector.

“Una PAC que puede hacer daño”

A pesar de la potencia económica del paquete, la Junta no oculta su preocupación. En declaraciones oficiales, advierte de que la nueva PAC puede ser un “desastre” para el campo extremeño, especialmente por el impacto real de los eco-regímenes, la complejidad administrativa y la pérdida de competitividad en determinadas comarcas.

“No estamos hablando de burocracia, sino de la subsistencia de muchas explotaciones”, subrayan fuentes de Agricultura. “La arquitectura verde no puede convertirse en una trampa”.

Un sector fatigado y mirando al cielo

El arranque de la convocatoria llega con agricultores y ganaderos exhaustos. Años de precios volátiles, escasez hídrica en ciertas zonas, enfermedades emergentes en la cabaña y un mercado global que aprieta más que nunca.

En varios sindicatos agrarios ya se habla de un “esfuerzo imposible” en algunas prácticas exigidas por la PAC, especialmente para explotaciones de pequeño y mediano tamaño.

Lupa DEx:

¿La PAC que Extremadura necesita… o la que impone Bruselas?

La paradoja es evidente. Extremadura recibe uno de los paquetes más voluminosos del país, pero buena parte del sector percibe que la letra pequeña limita su margen de maniobra. Bruselas pide más verde; el campo extremeño pide más realismo.

• Los eco-regímenes se han convertido en la gran frontera: necesarios para captar parte del dinero, pero difíciles de cumplir en secanos duros y pastos extensivos.
• La ayuda redistributiva beneficia a pequeñas explotaciones, pero genera tensiones en grandes y medianas.
• Los jóvenes agricultores, clave para renovar el campo, continúan topándose con trabas de acceso al suelo y cargas financieras elevadas.

Mientras tanto, el Gobierno regional avisa y la cuenta atrás ya ha empezado: el 1 de febrero arranca la carrera por asegurar la renta agraria de un año decisivo.

En un campo que vive al límite, la PAC vuelve a ser la misma pregunta de siempre: ¿puede sobrevivir Extremadura solo con lo que dicta Europa?