Esto que decimos aquí con claridad, y siempre sin acritud –  en un ente dependiente de unos presupuestos públicos, es decir de nuestros bolsillos, en donde la situación de la investigación académica o la del profesorado, por poner unos crasos ejemplos de lo que debería ser el paradigma de la calidad , funcionamiento y éxito de la propia Universidad-   tendría que hacer que  pensar a sus rectores, entre otros considerandos, en el por qué de la situación que vive nuestra máxima institución académica.

No no vale con un simple comunicado, en el que entre otras cuestiones que aborda ¿¿??, dice, textualmente que: “Aunque los hechos deberán seguir siendo investigados, podemos afirmar que se ha cometido un error en las medidas para garantizar el secreto del procedimiento de elaboración y custodia de las pruebas. Esto nos parece gravísimo. Y ya sabemos las repercusiones que ha tenido este hecho, a tyodas luces insuficientes en número y personas dimitidas.

No ser independiente y sin criterio tiene el evidente riesgo de estar siempre atento a lo que se le ofrezca para seguir viviendo, desde fuera, sea público o privado. Y este martes, en el Debate sobre la Orientación Política General de la Junta de Extremadura, el presidente Fernández Vara ha anunciado “  que el Gobierno regional bonificará a partir del próximo curso la matrícula de los estudiantes de la Universidad de Extremadura (UEx). Para los alumnos que se matriculen en primero de grado a partir del próximo curso, por cada asignatura que aprueben en primera convocatoria, tendrán derecho a la gratuidad de los mismos créditos en la siguiente matrícula. Así, el estudiante que apruebe todos los créditos podrá tener la matrícula gratuita en el curso siguiente.”

Según el jefe del ejecutivo autonómico “ Se trata de una medida dirigida a igualar la educación superior al resto de servicios públicos básicos, y que esta medida no sustituye al sistema nacional de becas y tendrá un coste aproximado de 5 millones de euros.”

5  millones de euros más para apoyar colateralmente y desde nuestros impuestos, una vez más,  al presupuesto de la Universidad de Extremadura,que se puede enlazar con lo que apuntábamos al principio de este Editorial, ya que consideramos que, independientemente del incentivo y beneficio social, es una medida política que se nos antoja para que los y las jóvenes que vayan a cursar sus estudios universitarios en la región, en vez de irse de aquí, dado el panorama, se motiven por tal medida, que por cierto nos parece muy plausible pero  también de gran apoyo a una gestión en entredicho de los actuales gestores de la máxima institución académica de Extremadura, ya que en la actualidad no es precisamente, y citamos definiciones de la propia RAEL, la  Institución destinada a la enseñanza superior (aquella que proporciona conocimientos especializados de cada rama del saber),la entidad orgánica o sistema de unidades operativas de enseñanza superior, investigación y creación de cultura científica, humanística y artística “ sino, item mas,  una institución a la  que falta imagen, escasea de comunicación clara y evidente, y no digamos de transparencia, pero sobre todo, es que la UEx no tiene contento a nadie, ni a sus funcionarios, ni a sus profesores, ni a sus investigadores y no digamos ya a sus alumnos, los verdaderos beneficiarios y  sufridores, por mucho que se les alimente con oportunas gratuidades, y a las pruebas nos remitimos.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.