Redacción DEx, Cáceres, 13 de enero de 2026.
El presidente de la Diputación de Cáceres reclama diálogo entre PP y PSOE para frenar un Ejecutivo condicionado por Vox y alerta del riesgo de “copiar la polarización de Madrid”
El debate sobre el nuevo sistema de financiación autonómica propuesto por el Gobierno de Pedro Sánchez sigue tensando al PSOE en Extremadura. A la división interna ya visible en las últimas semanas se suma ahora una voz de peso territorial: la del presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, que rechaza abiertamente el modelo por considerar que “no es bueno para Extremadura”.
Morales rompe así el relato oficial que desde Madrid se intenta imponer y se alinea con la postura fijada por determinados dirigentes o ex cargos y militantes del socialismo extremeño, que ven en la propuesta un sistema desequilibrado, pensado para contentar a determinados territorios a costa de regiones menos pobladas y con menor capacidad fiscal.
“No entiendo a quien dice que es positivo para Extremadura”
El dirigente socialista ha sido claro y directo. Asegura no comprender “quién sostiene que este modelo beneficia a Extremadura” y recuerda que el PSOE regional ya expresó de forma nítida su rechazo. En ese contexto, Morales evita el choque personal, pero marca distancia con el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, al subrayar que se remite a lo dicho por la portavoz parlamentaria socialista, “que refleja el sentir mayoritario del partido en la región”.
El mensaje es inequívoco: la financiación autonómica no puede construirse sobre acuerdos bilaterales ni criterios que penalicen a comunidades envejecidas, despobladas y con menor renta per cápita.
Temor a un gobierno condicionado por Vox
Más allá de la financiación, Morales ha puesto el foco en el escenario político que se abre tras las elecciones autonómicas del 21 de diciembre. El presidente de la Diputación muestra su inquietud ante una posible negociación entre el Partido Popular y Vox para formar gobierno en Extremadura.
En este sentido, hace un llamamiento explícito al entendimiento entre Partido Popular y PSOE, con el objetivo de evitar que la región “se polarice” y termine “copiando lo que está ocurriendo en Madrid”.
Como contrapeso al clima de confrontación, Morales ha puesto sobre la mesa un ejemplo que, a su juicio, demuestra que otra política es posible: la Diputación de Cáceres. Allí, PSOE y PP han aprobado por unanimidad los presupuestos en los últimos años, priorizando la estabilidad institucional y los intereses del territorio frente a la estrategia partidista.
Un modelo de consenso que el dirigente socialista considera exportable a la Junta de Extremadura.
LUPA DEx
Financiación a la carta y regiones olvidadas
El nuevo sistema de financiación autonómica nace marcado por la sospecha o la realidad de ser un traje a medida para contentar a socios parlamentarios del Gobierno central. La introducción de criterios como la ordinalidad, largamente cuestionados por comunidades como Extremadura, amenaza con agrandar la brecha entre territorios ricos y pobres.
Mientras se habla de solidaridad, se negocian privilegios. Y mientras se prometen recursos, se ignora a regiones que dependen en mayor medida de una financiación justa para sostener servicios públicos básicos.
La advertencia de Miguel Ángel Morales no es menor: si Extremadura pierde en la financiación, pierde dos veces —en recursos y en cohesión—. Y esa factura, como casi siempre, la acabarán pagando los ciudadanos.






