Juan Antonio “Nono” Morales, asesor de VOX en el ayuntamiento de Badajoz.

En la política, sobre todo en la que estamos viviendo en los últimos tiempos, y como todos ustedes saben, una de las peculiaridades que más destacan de la misma es la concerniente a los pactos, al consenso, a los acuerdos,  con el fin de que lo previsto por ambas partes se haga una realidad, eso sí, mediante el refrendo de la rúbrica de unas firmas que avalen lo concretado en el contenido del documento en cuestión.

Dicho lo cual, desde hace tiempo, en Extremadura viene destacando por sí solo, y no en compañía de otros sino en aquellos que él busca y no le traicionan, un personaje muy curioso por su forma de proceder en el ámbito político, obviamente del personal no vamos a hablar, aunque le conozcamos, porque ello pertenece a su privacidad.

Se trata de Juan Antonio Morales, al que todo aquel que esté “metido” en le meollo político de estos pagos extremeños conoce como Nono Morales, un tipo peculiar donde los haya, comunicativo, conversador, con la sonrisa y las espaldas muy anchas, elegante en su vestir y en sus maneras y duro, perspicaz, sibilino y contundente en su palabrería, que cuando charlas con él y a quien no le conozca le engancha a los cinco minutos y al que ya sabe de su trayectoria se anda con cuidado porque Nono Morales no es listo, si no lo siguiente, y no es que sea un embaucador o un encantador de serpientes, que también pudiera serlo, sino un perspicaz e insistente negociador.

Independientemente de sus andanzas por lo senderos políticos, solo con poner su nombre y apellido en “San Google” o consultar su página web se puede usted informar. En la últimas elecciones autonómicas del 26M, Nono Morales se presentó por Badajoz como número uno a la Asamblea de Extremadura por VOX, en las cuales no resultó elegido por un puñado de votos. Pero hete aquí que en las elecciones municipales del 26M  respecto a la ciudad de Badajoz, el partido que lidera Santiago Abascal y que en Extremadura anda más bien desnortado,  obtiene un concejal, Alejandro Vélez, el cual resulta clave para la gobernabilidad del consistorio pacense, porque si no, ni Partido Popular, ni Ciudadanos, podrían haber suscrito el acuerdo al que han llegado para “repartirse” el poder dos años cada uno, es decir, los sres Fragoso, PP, y Gragera, Cs.

Y en este punto sale a colación el protagonismo en la sombra, y con alguna que otra divertida anécdota pública, de Nono Morales, ya que ha sido el principal bastión de unas negociaciones cuanto menos enrevesadas, controvertidas, discutidas, en ciertos pasajes rotas y luego recuperadas y hasta el último de los momentos en el aire, pero al fin y para los intereses de todos los implicados, llevadas a feliz término para que Vélez sea responsable de diversas Áreas municipales, aunque después las consecuencias mediáticas y plenas de críticas sobre su resultados se tornen abundantes pero a lo hecho, hecho, y Nono Morales “se salió con la suya”, una vez más, incluso con alguna que otra presión política para él, dando como resultado de dichos acuerdos, que fuera designado asesor del grupo municipal de VOX en el ayuntamiento de Badajoz.

El hecho en sí parece muy localista y dentro de lo que pudiera enmarcarse en los avatares de la gestión política en sí misma pero ojo,  es que lo que comentamos aquí ha trascendido a lo nacional ya que por todo ello Badajoz es la primera Capital española que en el gobierno municipal figuran PP, Ciudadanos y VOX, y en ello, algo y mucho, nos consta, ha tenido que ver la intervención de Nono Morales.

De hecho, la  capacidad de gestión política demostrada por este singular personaje político ha sido evidente y así se reconoce en los círculos políticos, no obstante atesora  más de 25 años de experiencia en estas lides, vividas en el Partido Popular, donde llegó a ser uno de los hombres fuertes de dicha formación, y ahora vejado y vilipendiado a más no poder por unos y por otros de todos los bandos, y sobre todo, algunos en su propio partido. Esto es algo, que por lo que se aprecia, a Nono Morales le trae al pairo, ya que lo que se vislumbra por su acción-reacción es que debido a su capacidad negociadora, a su conocimiento profundo de como se cocinan los asuntos en los fogones de la política, sobre todo en la que uno se curte realmente, que es en la que nos es más cercana, a base de fajarse donde quiera y con quiera, lo evidente es que ha sido Alcalde de Lobón durante 18 años, ganando cinco Mayorías Absolutas, ha estado en el Parlamento Regional con el Partido Poplar, el último año y medio como diputado “raso”,  ha sido candidato a la Presidencia de la Junta de Extremadura por VOX, estando a punto de salir elegido diputado, y desde hace unos días Asesor del edil pacense Alejandro Vélez, durante los próximos cuatro años.

A Nono Morales se le ha calificado de todo, “facha, ultraderechista, traidor, tránsfuga, mercantilista político…” y otra serie de epítetos que por pudor no reproducimos en estas líneas. Lo que no se dice de él, es que es un locuaz defensor de sus ideas, un duro oponente,  y un luchador nato por conseguir los objetivos que se pone por delante. Y es que se podrá estar de acuerdo con él o no, que conste que quien suscribe este artículo se encuentra en las antípodas de su pensamiento político, pero lo que sí hay que reconocer es que los Nono Morales de turno deben de existir en la política porque sin ellos, ésta, con lo falsa y plúmbea que es, sería mucho más aburrida.