Cartel contra la violencia de género 'nos queremos vivas'.

Otro asesinato machista golpea Extremadura, esta ocasión en Badajoz que suma una víctima más en 2026

Redacción DEx, badajoz, 13 de enero de 2026. 

La violencia de género vuelve a sacudir a Extremadura. El asesinato de una mujer de 78 años en Badajoz ha sido confirmado oficialmente como un caso de violencia machista, según ha informado este martes el delegado del Gobierno en la región, José Luis Quintana, una vez finalizadas las investigaciones de la Policía Nacional. Se trata del cuarto asesinato machista confirmado en España en lo que va de 2026.

Confirmación oficial tras la investigación

La Policía Nacional ha concluido las diligencias y ha determinado que la muerte no fue accidental ni fortuita. Con esos datos sobre la mesa, Quintana ha sido tajante:

“Estamos ante un caso de violencia de género, un asesinato más en Extremadura”.

La víctima, de 78 años, fue asesinada en Badajoz, sumando un nuevo nombre a una lista que no deja de crecer y que vuelve a evidenciar que la violencia machista no entiende de edad ni de contexto.

Condena institucional y dolor

El delegado del Gobierno ha trasladado “la más absoluta repulsa” ante este crimen y ha expresado públicamente sus condolencias a los familiares y allegados de la víctima. Un mensaje de condena que se suma al clamor social contra una violencia estructural que sigue costando vidas.

LUPA DEx 

El entorno, clave para salvar vidas

Quintana ha vuelto a poner el foco en un aspecto esencial en la lucha contra la violencia machista: la implicación del entorno.

“Volvemos a insistir en la necesidad de la colaboración de los entornos de la víctima para que nos ayuden a luchar contra esta lacra”.

Desde las instituciones se subraya que detectar señales, acompañar y denunciar puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. La violencia machista no es un problema privado: es una responsabilidad colectiva.

Una lacra que no cesa

Este nuevo asesinato machista en Extremadura vuelve a encender todas las alarmas. Cada confirmación no es solo una cifra más, sino un fracaso social que exige respuestas firmes, recursos suficientes y un compromiso real y sostenido para erradicar esta violencia.

Porque mientras haya una sola víctima, la denuncia no puede bajar el volumen.