GOBERNABILIDAD

PP y Vox juegan con Extremadura como si no les importara, persiste el bloqueo total y sin rumbo

 La falta de acuerdo mantiene a la región sin presupuestos y con un gobierno en funciones que ya no puede responder a los retos actuales. El silencio de PP y Vox dispara la incertidumbre en Extremadura

Editorial DEx

El bloqueo político en Extremadura ya no admite eufemismos. No es una negociación difícil: es un pulso calculado. Un “juego” que se traen Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal mientras la región sigue atrapada en funciones, sin presupuestos y con la sensación creciente de que nadie está pensando realmente en Extremadura.

El tiempo pasa. Y pasa sin avances. Demasiado tiempo como para seguir hablando de desacuerdos técnicos.

Aquí hay otra cosa: cálculo político en estado puro. Extremadura se ha convertido en un tablero donde se juega una partida nacional, con movimientos medidos, silencios interesados y una pregunta que sobrevuela todo:

¿Se está forzando el escenario de nuevas elecciones?

maria sumisa a voxEn este contexto, María Guardiola intenta sostener el discurso de que las negociaciones siguen vivas. Que hay avances. Que el acuerdo está cerca.

Pero la calle ya no compra ese relato. Porque la realidad es otra: no hay acuerdo, no hay fechas, no hay certezas. Y eso proyecta algo peor que la discrepancia: impotencia política.

Gobernar en funciones puede servir unos días. Incluso semanas. Pero lo que vive Extremadura empieza a ser estructural.

Sin presupuestos:

  • No hay planificación económica seria
  • No hay impulso a proyectos estratégicos
  • No hay seguridad para empresas ni instituciones

Lo que hay es una comunidad autónoma sin dirección y sin horizonte claro.

La pregunta es directa. Y necesaria. : ¿ A qué están jugando Feijóo y Abascal ?  ¿Están midiendo fuerzas? ¿Están esperando el momento más rentable políticamente? ¿Están dejando que el desgaste haga el trabajo sucio? Porque si el final es evidente —un gobierno PP-Vox o con apoyo externo—, ¿ por qué este desgaste inútil? Cada día sin acuerdo no es neutral: es un día perdido para Extremadura.

Cuando la política se convierte en estrategia permanente, deja de ser servicio público. Y lo que hoy perciben los extremeños es claro:

  • Más cálculo que compromiso
  • Más relato que soluciones
  • Más táctica que liderazgo

Extremadura no puede ser moneda de cambio de nadie. Ni laboratorio de pruebas. Ni escenario secundario.

Las consecuencias reales son:

  • Gobierno en funciones sin capacidad ejecutiva plena
  • Presupuestos bloqueados
  • Inversión paralizada
  • Desgaste institucional y ciudadano

Por tanto, si hay acuerdo, que lo firmen ya y si hay gobierno, que lo formen ya, y si no lo hay, que expliquen —sin rodeos— qué pretenden. Porque, que quede muy claro: Extremadura no está para juegos. Y esta tierra, paciente por naturaleza, ya empieza a estar harta de esperar.