Denis Mukwege y Nadia Murad, PREMIOS NOBEL DE LA PAZ 2018.

Es un gran acierto del Comité Noruego. Las violaciones se están cometiendo con impunidad como dice el médico congoleño Se vienen advirtiendo numerosos casos  de ablación genital, una terrible tortura. Se ha publicado que  en la actualidad existe  un programa de reconstrucción genital en  nuestro país en la Clínica Salud de la Mujer Dexeus de Barcelona, impulsado por un famoso ginecólogo que ha operado a más de 100 mujeres, de forma gratuita. Hay que llamar la atención del riego que corren 17.000 niñas en España, como señala el informe Wasu-Uab.Este diario Digital Extremadura publicó un estremecedor relato de lo que supone la terrible práctica. Hay que  prevenir pero también concienciar a los profesionales para que intenten reparar las consecuencias de las que ya han sufrido la terrible experiencia y ayudar en el sufrimiento psicológico de las víctimas.

Afortunadamente se ha desarrollado en los últimos años especial sensibilidad sobre la violencia contra las mujeres aunque  tenga poco éxito en la práctica. Hay que  considerar  la prohibición  de aquellos actos o medidas aparentemente neutros pero cuya aplicación produce un impacto adverso sobre el colectivo femenino  .Sin duda, son discriminaciones menos visibles, más sutiles y difíciles de detectar  incluyendo las violencias sufridas en  el propio hogar.

Tenernos que celebrar el acierto de los que han galardonado a estos dos activistas con un premio tan prestigioso y divulgativo. Es un aldabonazo  que pone de relieve el interés por una causa. No nos parece mal dedicar un día a la madre o al padre, a los abuelos y a los enamorados. Precisamente el pasado  6 de febrero se dedicó el día Internacional de Tolerancia Cero contra  la ablación de los órganos genitales de la mujer, Mutilación Genital Femenina (MGF). Una práctica que continúa en 29 países de África y otros muchos en Asia donde está arraigada y que han sufrido más de ciento cuarenta millones de niñas, calladamente, sin que nadie se estremezca. Una operación de lo mas cruel, también llamada circuncisión faraónica o infibulación que se basa en la extracción completa del clítoris  además de incluir una costura en ambos costados de la vulva con alambre o hilo de pescar, lo que produce a las menores, a veces muy niñas, infecciones agudas, mala cicatrización ,la formación de quistes, incluso ocasiona la muerte por colapso hemorrágico, pero es que hay más: el sufrimiento de la intervenida no concluye el día de la brutal operación ,continúa a lo largo de la vida sufriendo grandes dolores  y dificultad de control de esfínteres.

Las violaciones son un acto perverso que produce unas consecuencias difíciles de olvidar. Según los expertos la práctica de la ablación no se fundamenta en ninguna religión.Yaratullah Monturio, especialista en textos coránicos, explica que la Mutilación Femenina es muy anterior al Islam y no forma parte de las enseñanzas islámicas a pesar de que algunas etnias de diversas espiritualidades han continuado con la costumbre ancestral. Las justificaciones basadas en la religión están en desuso, según este autor.

Hay que acabar con todas las torturas y esta que se aplica a las mujeres   debe erradicarse por imperativo moral. Por cierto, hace solo unos meses la grave intervención ha sido prohibida en Nigeria. Deseamos que se extienda este rechazo. Hay que erradicar  esta grave práctica que sufren niñas cada vez más pequeñas. Un verdadero horror.

Consideramos que el premio Nobel  concedido este año puede servir para renovar esfuerzos contra  la violencia sexual. No hay que decaer en reclamar contra la impunidad. Esperamos que nunca más se produzca la espantosa tortura que sufren muchas mujeres en el mundo.

LA AUTORA ES ACADÉMICA CORRESPONDIENTE DE LA REAL ACADEMIA DE JURISPRUDENCIA Y LEGISLACIÓN

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