Representación popular del Paso de la Santa Cruz el 6 de mayo en Palomas

Comparte en redes sociales

Palomas se vuelca el próximo 6 de mayo en el Paso de la Santa Cruz, una representación teatral al aire libre que escenifica la búsqueda, hallazgo y conquista de la cruz de Cristo por María Magdalena. El espectáculo está organizado por el Ayuntamiento de Palomas con el apoyo y la colaboración económica de la Secretaría General de Cultura y la Dirección General de Turismo de la Junta de Extremadura y el Área de Desarrollo Local y  el Área de Cultura, Acción Ciudadana, Deporte y Juventud de la Diputación Provincial de Badajoz.

El Paso de la Santa Cruz se enmarca dentro de las fiestas populares dedicadas a la exaltación y triunfo de la Cruz. Fiestas que, más allá de su vinculación religiosa, están relacionadas con la primavera, la floración del campo y el resurgir de la tierra.

La fiesta es una tradición popular centenaria en Palomas, de herencia medieval, y hace quince años se representó por primera vez en forma teatral a partir de un texto escrito por el dramaturgo extremeño Juan Copete, dirigido por José A. Raynaud. La función, al aire libre, se llevará a cabo en diversos escenarios del entorno de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia, a partir de las 21.00, y durará una hora y media.

La de la Santa Cruz, según destaca el alcalde Palomas Francisco Ginés, “es la fiesta principal del pueblo, con la que el palmeño se siente verdaderamente identificado”,

Ginés subraya que esta tradición “le da un gran significado al pueblo y demuestra que las poblaciones pequeñas también cuentan con una arraigada cultura popular que merece ser conocida fuera de sus fronteras locales y como en el caso de Palomas, cada año atrae a más visitantes”.

Un proyecto ambicioso

La obra teatral fue de las primeras que dirigió José A. Raynaud tras llegar a Extremadura. “Le tengo un cariño muy especial”, explica evocando los comienzos de este espectáculo en Palomas. “Fue, y es, un proyecto ambicioso. Había que partir de la nada. Apenas había unas estrofas cantadas y un texto mínimo. Hubo que escribir la obra, diseñar el vestuario, la escenografía, determinar el itinerario de la representación, evaluar las necesidades técnicas…”.

Para ello la implicación de los vecinos, que intervienen de forma desinteresada, es fundamental. A lo largo de cada edición el número de participantes ha ido creciendo hasta alcanzar este año casi el centenar, un número significativo si se tiene en cuenta que la población de Palomas es de 700 habitantes.

Raynaud destaca justamente esta participación de actores no profesionales, gentes que “en su gran mayoría no habían hecho teatro nunca y que tuvieron el valor de hacerlo por primera vez con esta obra. El teatro popular tiene estos misterios y estas recompensas: la entrega de las personas que participan en él, su dedicación y su esfuerzo… Hace que todo brille con luz propia. Por eso este tipo de trabajos hay que hacerlos con mucho mimo, con mucho cariño. Es la única forma de que dé sus frutos”.

Lucha de gladiadores

Además de los vecinos de Palomas, en el Paso de la Santa Cruz participa el grupo Emeritae Ludus Gladiatorum, de Mérida, que desarrollará el prólogo del montaje con una demostración de las luchas de gladiadores en el mundo romano de la época, la Jerusalén del principio de la era actual.

Después de esta demostración, los actores entregarán flores a la imagen de Nuestra Señora del Socorro a las puertas de su ermita, lo que dará paso a una procesión que termina en los aledaños de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia, una construcción de estilo mudéjar del siglo XV situada en la zona más alta de Palomas, donde tiene lugar la función.

En torno al edificio religioso se representan diez escenas: El anuncio del capitán romano, El encuentro con los mendigos, La aparición de María Magdalena, La intervención de las hermanas Marta y María, El descubrimiento del sepulcro vacío de Jesucristo, El encuentro con el ángel de Dios, La humillación ante el altar de Cristo Crucificado, El hallazgo de las tres cruces, La curación de las enfermas y El apoteosis de la Cruz verdadera.

La obra cuenta con una cuidada escenografía, iluminación y vestuario propios para recrear la época. Por ejemplo, el suelo del recorrido teatral está cubierto de hierba, flores de adelfa, pebeteros aromatizados con incienso los arcos florales y hogueras. Es el marco en el que nueve actores interpretan los personajes principales: el capitán romano, María Magdalena, María, Marta, el Ángel, Cristo, dos soldados hebreos y una noble hebrea. A ellos se unen una tropa de soldados romanos -que escoltan a las protagonistas de la pieza-, un coro de mujeres hebreas, un grupo de mendigos, el pueblo hebreo y un grupo de enfermos. La aparición de un coro de ángeles, junto al párroco de Palomas, cierra las intervenciones de los personajes colectivos en la obra.

Además, un coro interviene en cada escena musicalmente relatando las vicisitudes de los protagonistas. Tanto la melodía como la letra de los cantos pertenecen al patrimonio cultural e histórico de Palomas.

La representación dramática culmina con la entrega de la Cruz al sacerdote de la localidad en una apoteosis final de luz, sonido y fuegos artificiales.


Comparte en redes sociales

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.