Gallardo se aparta del escaño y abre la puerta a Vergeles:
Redacción DEx, Mérida, 14 de enero de 2025.
La política extremeña vuelve a moverse, esta vez sin ruido de plenos ni votaciones. Miguel Ángel Gallardo ha comunicado oficialmente su renuncia al acta de diputado en la Asamblea de Extremadura, una decisión que ha trasladado a la Comisión Gestora del partido y que, según sus propias palabras, responde a la necesidad de “preservar su dignidad” y “recuperar la serenidad”.
Un adiós meditado
En un mensaje cargado de tono personal, Gallardo ha definido su paso por la política como un “honor”, subrayando los años de “compromiso, esfuerzo y aprendizaje” compartidos con compañeros y compañeras del PSOE de Extremadura.
El ya exparlamentario asegura que da este paso “con la conciencia tranquila”, alejándose del foco institucional tras una etapa marcada por tensiones internas y desgaste político.
La frase que lo resume todo
“Doy un paso al lado para preservar mi dignidad y recuperar la serenidad”.
Una declaración breve, pero contundente, que deja entrever el trasfondo personal y político de una salida que no ha sido improvisada.
Efecto dominó en la Asamblea
La renuncia de Gallardo no se queda en un gesto simbólico. Su decisión desbloquea la entrada de José María Vergeles en la Cámara autonómica. El exconsejero de Sanidad, José María Vergeles, ocupaba el puesto número 11 en la lista socialista por la provincia de Badajoz.
En las elecciones autonómicas del pasado 21 de diciembre, el PSOE obtuvo 10 escaños por Badajoz y 8 por Cáceres, por lo que la renuncia de Gallardo permite ahora que Vergeles tome posesión como diputado en la Asamblea de Extremadura.
Un regreso con peso político
Vergeles no es un nombre menor. Su etapa al frente de la Consejería de Sanidad le otorgó visibilidad y peso político, especialmente durante los momentos más complejos de la gestión sanitaria en Extremadura. Su entrada en la Asamblea refuerza el perfil técnico del grupo socialista en un momento clave de la legislatura.
Lupa DEx
- Gallardo se va, pero no rompe: su mensaje evita el choque frontal y apuesta por el tono personal.
- El PSOE gana un diputado con experiencia de gestión, pero evidencia las heridas internas aún abiertas.
- La serenidad que busca Gallardo contrasta con un partido que sigue reordenándose tras las urnas.
La política extremeña cambia de piezas, aunque el tablero siga siendo el mismo.
El silencio de Gallardo deja espacio a nuevas voces… y a viejas caras que regresan al primer plano.







