Un gran espectáculo coral en la catedral de Coria

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Este sábado y a templo abarrotado, la Catedral de Coria ha sido el escenario de un gran espectáculo coral a cargo de cuatro agrupaciones de voces diversas, que han estado acordes a la majestuosidad de un recinto que exhala emoción por cualquier estancia que se sienta al vivirlo.

El presbiterio del altar mayor de la seo cauriense ha acogido  a los Coros Francisco de Sande de Cáceres, Amadeus-In de la Puebla de la calzada, Tomás Luis de Victoria de la Universidad Pontificia de Salamanca y la Coral Cauriens,  en un acto organizado por La Federación Extremeña de Corales y la propia Coral de Coria, con la colaboración del Ayuntamiento de Coria y el Cabildo Catedralicio y el patrocinio de la Diputación de Cáceres. Se ha recordado la figura de José Delgado Corrales, que fuera director de la coral cauriense y un ser entregado por su ciudad, desempeñando un gran número de actividades culturales que afloran en el recuerdo de los que le conocieron,  y en su memoria se han reunido más de ciento treinta voces que han lanzado mensajes variados de concordia, comunicación, historia, costumbres, cultura y sobre todo música, música a raudales con el aire que exhalaban las timbradas y  ajustadas voces de los coralistas en la catedral de Santa María de la Asunción en una tarde-noche para el recuerdo.

Después de intervenciones diversas de organizadores y alcalde de la ciudad, abrió la gala musical el Coro Francisco de Sande de Cáceres, un colectivo de amplia experiencia y repertorio variado con temas de diferentes estilos y épocas, que desde su experiencia aglutina un haz de voces muy bien ajustadas bajo la experta dirección de María del Pilar Pereira Martin, avezada profesional de la música en la especialidad de Canto. Canciones como La noche, Cien jinetes enlutados o Yo te diré, muy bien escogidas para el evento, sonaron con emoción en la histórica seo.

Coro Francisco de Sande, de Cáceres.

El Coro Amadeus-IN de Puebla de la Calzada encandiló a los asistentes con las voces blancas y la escenografía que presentó bajo la batuta manual de Alonso Gómez Gallego, que atesora una extensa y contrastada experiencia en estas lides coralistas. Canciones infantiles extremeñas, Something told the wild gees o La Canción del Quijote, aglutinaron el atractivo repertorio de la grey infantil poblanchina.

El Coro de la Universidad Pontificia de Salamanca, Tomás Luis de Victoria, con más de cincuenta jóvenes estudiantes, interpretó tres temas variados y que sonaron excelentes bajo la dirección del prestigioso catedrático y organista Francisco José Udaondo, acompañados al piano por el montijano Pablo Rodríguez con los temas Cantique de Jean Racine, OP. II, las alforjas caídas y Las esquilitas del rico folkore salmantino.

Y en tercer y último lugar intervino la Coral cauriense, una formación muy arraigada en la población, que sigue la tradición coral de la ciudad con polifonía clásica y folklore armonizado, en este caso bajo la excelente dirección de la colombiana Carolina Morales, de amplia trayectoria como directora de corales y orquestas. Memento, versión de un poema de García Lorca, Alfonsina y el mar, de Félix Molina y las brisas del Pamplonita, con el acompañamiento a la guitarra de Juan Darío Acosta, llenaron el aire de la Catedral de Coria ante sus paisanos.

Se cerró el acto con la participación de los coralistas de las tres formaciones bajo la dirección de Carolina Morales, con el tradicional e histórico canto común Va pensiero, coro de esclavos hebreos de la ópera Nabucco de Giuseppe Verdi, acompañados al piano por Pablo Rodríguez, un estupendo colofón para tan mágica y musical tarde-noche.

Hubo emotiva entrega de regalos de agradecimiento por la participación de la corales con el caluroso aplauso del público cauriense.

 

 

 

 


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