Redacción, Madrid, 24 de febrero de 2026.
El clima político en Extremadura se vuelve a enturbiar. Santiago Abascal rechaza de plano el decálogo del PP para pactar, Vox exige un nuevo marco de negociación y María Guardiola afronta su investidura del 3 de marzo sin apoyos suficientes. Las direcciones nacionales de ambos partidos han retomado el mando, pero la desconfianza es absoluta… y el reloj corre.
Abascal carga contra el PP: “La música me suena mal”
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha entrado a la semana clave con dinamita en la mochila. En una entrevista en el programa Espejo Público, criticó duramente el decálogo aprobado por el Partido Popular para estructurar un pacto con su formación.
Según Abascal, el texto parece redactado “como si negociaran con salvajes a los que hay que domar”.
“La música me suena mal. Es empezar con mal pie.”
Las referencias populares a la unidad nacional, el respeto a la Constitución y el acatamiento del reparto competencial le parecen condiciones “obvias”.
“Si fuese para pactar con Junts lo entendería, pero para pactar con Vox no”, concluyó.
Vox levanta un nuevo marco: primero el programa, luego los sillones
La réplica llegó horas después de boca del portavoz nacional de Vox, Ignacio Garriga, quien anunció un cambio total en la estrategia de negociación.
Dos fases marcadas:
- 1. Pactar el programa de gobierno.
- 2. Dejar los cargos para más adelante.
Además, Vox quiere actas por escrito en cada reunión para evitar “distorsiones” internas. Una frase que no es casual: Garriga reconoció que hay movimientos dentro de PP y Vox para torpedear un acuerdo.
Guardiola, en medio del fuego cruzado
La investidura de María Guardiola está prevista para el 3 de marzo… y ya nace estrellada. Vox ha reiterado que votará en contra en las dos primeras votaciones. No hay sorpresa: sin pacto, no hay presidenta.
Pero desde Génova, el mensaje oficial cambia ligeramente el marco. El secretario general del PP, Miguel Tellado, aseguró en Telecinco que la dirección nacional se implicará, aunque serán los presidentes autonómicos —Guardiola en Extremadura y Jorge Azcón en Aragón— quienes dirijan la negociación.
“La mano tendida del Partido Popular está aquí. Y creemos que Vox también quiere acuerdos.”
El discurso suena conciliador, pero choca frontalmente con la crítica furibunda de Abascal del mismo día.
Lupa DEx
Una región secuestrada por la desconfianza
La política extremeña vive un bucle que ya desespera a la ciudadanía.
Los mensajes cambian cada 48 horas, los partidos se contradicen entre sí y la sensación de bloqueo permanente vuelve a enquistarse.
- El PP habla de estabilidad, pero no logra cerrar un marco mínimo de entendimiento.
- Vox quiere liderar el ritmo de la negociación y demostrar influencia interna.
- Las direcciones nacionales toman el mando, admitiendo que los equipos regionales no funcionan.
- Y mientras tanto… la investidura de Guardiola parece un trámite para constatar que no hay mayoría.
Extremadura vuelve a ser rehén de la desconfianza entre PP y Vox. Y esto, a una semana del pleno clave, suena a preludio de un nuevo incendio político.






