Redacción DEx, Extremadura, 17 de febrero de 2026.
La investidura de María Guardiola entra en zona de máxima tensión. Sus declaraciones a OK Diario este pasado domingo han producido mucho ruido, sobre todo a nivel mediático nacional, y aun hoy martes, 17 de febrero, siguen siendo de máxima actualidad.
Informativos y tertulianos al uso, están yendo a degüello sobre la candidata a renovar la presidencia de la Junta de Extremadura. No se han parado a analizar con qué personajes se está jugando Extremadura su futuro.
Vox ha decidido jugar fuerte y ha puesto sobre la mesa condiciones muy concretas para respaldar a la candidata del PP a la Presidencia de la Junta de Extremadura: control de la dirección de los informativos de Canal Extremadura, una vicepresidencia del Ejecutivo autonómico y dos consejerías. No es una declaración retórica. Es un pliego de exigencias. Así se publica en OK Diario.
El foco en Canal Extremadura
La reclamación de la dirección de los informativos del ente público autonómico no es menor. Supone intervenir en el relato institucional, en la agenda y en el tono del discurso mediático regional.
Para Vox, se trata de garantizar “pluralidad” y combatir lo que consideran sesgos ideológicos. Para sus críticos, es una línea roja: el riesgo de convertir la televisión pública en moneda de cambio político.
El control del relato es poder. Y Vox lo sabe.
Vicepresidencia y consejerías: el precio del Gobierno
Además del área mediática, Vox exige una vicepresidencia y dos consejerías con competencias alineadas con sus prioridades:
- Políticas ecológicas
- Inmigración ilegal
- Fiscalidad
- Gasto político
- Memoria histórica
- Ideología de género
La formación que lidera Santiago Abascal insiste en que no será “muleta” de nadie. Su portavoz nacional, José Antonio Fúster, ha sido claro: “Hechos, no palabras”.
La metáfora musical no es casual : “La música está bien, pero ¿dónde está la letra?”
Traducción política: declaraciones en prensa no bastan. Quieren compromisos escritos y reparto real de poder.
El reloj corre: 3 de marzo
La investidura debe celebrarse, como muy tarde, el 3 de marzo. Si Guardiola no logra mayoría absoluta en primera votación, dispondrá de una segunda 48 horas después, donde bastará mayoría simple. Si tampoco prospera, se abre un plazo de dos meses antes de la disolución automática de la Asamblea y la convocatoria de nuevas elecciones.
Extremadura podría volver a las urnas.
El 93,33% y el 6,66%
Guardiola ha afirmado estar de acuerdo con el 93,33% de las medidas propuestas por Vox y confía en salvar el 6,66% restante mediante negociación. Una cifra quirúrgica. Pero Vox no negocia porcentajes, sino estructuras de poder. La abstención, dicen, no es opción.
LUPA DEx
¿Gobernabilidad o cesión estratégica?
La pregunta no es solo si PP y Vox pactarán. La cuestión de fondo es otra:
- ¿Hasta qué punto debe condicionarse un gobierno autonómico al control de los medios públicos?
- ¿Es legítimo reclamar áreas estratégicas como moneda de investidura?
- ¿Se negocia estabilidad o se rediseña el modelo institucional extremeño?
El pacto PP-Vox no es una mera aritmética parlamentaria. Es un debate sobre modelo político.
Si Guardiola acepta, consolida la legislatura, pero asume un giro nítido en políticas sensibles. Si no acepta, arriesga repetición electoral y desgaste.
Extremadura, mientras tanto, observa. Pero la ciudadanía no quiere música ni letra. Quiere gestión, estabilidad y respuestas.
En política, como en la vida, el verdadero precio no se mide en consejerías… Se mide en confianza. la que desafortunadamente a día de hoy no hay porque PP y VOX no se fían…ni de ellos mismos.
Insistimos, todo está en el aire pero..al final serán Génova y Bambú, o lo que es lo mismo Feijóo y Abascal quienes decidan. Y si no, al tiempo, por mucho que quieran convencernos que aquí se cuece todo pero ¿ también se resuelve y se acuerda definitivamente? A día de hoy, eso es una quimera.
Fuente: OKDIARIO
Ilustración, mediante AI.







