Abascal acusa al PP de mentir, rechaza el “bulo” de que no quieren gobernar y deja claro que, sin control directo de las políticas clave, no habrá estabilidad
Redacción DEx, 11 de enero de 2026.
La negociación para la formación del nuevo Gobierno de Extremadura entra en fase crítica. Vox ha elevado el tono y las exigencias: quiere entrar en el Ejecutivo autonómico con una Vicepresidencia primera y varias consejerías, en proporción a su representación, para garantizar —según su líder— que los cambios prometidos “se ejecutan y no se diluyen”.
Así lo ha defendido con contundencia Santiago Abascal, en una entrevista concedida a OK Diario, que sitúa la clave no en los cargos sino en el control efectivo de las políticas. “Hay que estar en el Gobierno para garantizar que se producen los cambios que nosotros queremos”, ha afirmado, subrayando que Vox no aceptará un papel secundario ni acuerdos de mero apoyo parlamentario si no existe capacidad real de decisión.
Gobernar o nada: Vox descarta el apoyo externo
Abascal ha sido explícito: Vox no quiere “figurar”, quiere ejecutar. De ahí la exigencia de una vicepresidencia con competencias claras y un paquete de consejerías que permita asumir responsabilidades directas. “No es una cuestión de números o nombres; es una cuestión de políticas concretas asignadas y ejecutadas”, ha insistido.
El precedente pesa. Vox recuerda que salió de otros gobiernos autonómicos tras sentirse engañado por el Partido Popular, una herida que condiciona ahora cualquier acuerdo en Extremadura.
El ‘bulo’ del PP y la desconfianza extremeña
El líder de Vox ha cargado contra lo que denomina un “bulo del Partido Popular”: la idea de que Vox no quiere gobernar. “Es falso”, ha dicho, situando la negociación extremeña como una de las más delicadas por el modelo de campaña y los antecedentes de ruptura.
En ese contexto, Vox considera imprescindible controlar directamente las áreas clave para asegurarse de que el giro político se materializa y no queda en promesas.
Sobre la mesa aparece el nombre de Óscar Fernández como posible candidato a la vicepresidencia. Abascal lo ha avalado, aunque ha restado importancia a las personas: “Lo importante es el contenido de las políticas”.
Las líneas rojas: lo que Vox exige cambiar
Vox fija una agenda clara y no negociable, alineada con lo pactado en otros territorios como la Comunidad Valenciana:
- Reindustrialización de Extremadura
- Oposición al Pacto Verde
- Giro en las políticas migratorias
- Rebaja fiscal
- Fin del gasto político
Abascal deja una puerta entreabierta: si estos cambios se garantizan desde fuera del Gobierno, Vox podría no entrar. Pero en Extremadura, recalca, no hay confianza suficiente para esa fórmula.
LUPA DEx
Lo que está en juego
- Vox exige poder ejecutivo real, no apoyos simbólicos
- El PP se enfrenta a una negociación más dura que en otros territorios
- La estabilidad de la legislatura depende de un acuerdo de fondo, no de gestos
- Extremadura se convierte en el principal banco de pruebas del nuevo equilibrio de fuerzas
La pelota está ahora en el tejado del PP. Vox ya ha marcado el terreno: o controla el cambio desde dentro, o no habrá acuerdo.






