La veteranía es un grado y la Orchestra Baobab recurrió a ella para poner el mejor broche a la 27 ª edición de WOMAD Cáceres,con un concierto soberbio en el que repasó algunos de los mayores éxitos de su extensa carrera: Papa N´Diaye, Woulinewa, Fayinkounk o, Amikita Bay o Boulmamine. Era el mejor cierre para una intensa jornada de música y para tres días en los que, como ya sucediera en 2017, se alcanzaron registros de asistencia extraordinarios, hasta el punto de que se superó el número de espectadores del pasado año, según datos de la Policía Local. La Plaza Mayor volvió ayer a llenarse de nuevo, como también lo estuvieron las plazas de San Jorge y Santa María en un sábado en el que hubo 12 actuaciones, además de otras muchas actividades, como talleres, cine o una performance(‘Me basta el ruido’) que convirtió a la palabra en estrella.

Pero antes de esa apoteosis final que protagonizó la Orchestra Baobab con un repertorio que combina los sonidos africanos con los ritmos afrocubanos, el sábado permitió vivir al público numerosos momentos mágicos, como los que brindó el sirio Omar Souleyman, que se basta con su voz, su sobria presencia y el acompañamiento de un teclista para poner a bailar a miles de espectadores. Él solo ha sido capaz de universalizar los sonidos que ambientan las bodas en su castigado país.

También fue el día de Soleá Morente y Napoleón Solo. La hija del desaparecido cantaor Enrique Morente ha sabido darle al flamenco un toque de pop y frescura para conquistar al público. Con antelación, la Plaza Mayor había viajado al Buenos Aires arrabalero con Libertango eXtreM, grupo pacense que rinde merecido tributo a la música del bandoneista Astor Piazzola, y al pop más indie que elabora Supertennis.

Si la Plaza Mayor había colgado un imaginario “No hay billetes”, también lo hizo durante toda la tarde/noche la Plaza de San Jorge, que se llenó para bailar y aprender de la música, la danza y la percusión africanas de los Hermanos Thioune, y que ya no se vació hasta que sonó el último tema de Papaya,  un grupo que ha sabido dotar de múltiples influencias y sonoridades el solvente pop que practica y que ha dejado de ser revelación para convertirse en realidad presente. Antes fue el turno de la tradición afrocolombiana de Canalón de Timbiquí, capaces de demostrar que Colombia es algo más que cumbia y vallenato, y de la envolvente electrónica que propone la banda mexicana de los hermanos Sotomayor.

Como en la jornada del viernes, el Escenario IJEX@WOMAD volvió a dar la oportunidad de expansión a cinco artistas emergentes de Extremadura, que encontraron en el festival un altavoz inmejorable para sus repertorios. Estilos muy diversos los de Lejin, R.A.I.N., RMD Beatmakery Paradise Key, protagonistas del sábado de esta iniciativa promovida por tercer año consecutivo por el Instituto de la Juventud y la Dirección General de la Juventud de la Junta.

Procesión final

Los talleres infantiles, dedicados al mundo de los insectos, han dado la posibilidad a casi 500 niños para que desplegaran su imaginación y construyeran un buen número de objetos diferentes, relacionados con las abejas, las libélulas o las mariposas, que en la tarde de este domingo exhiben  durante el pasacalles final que  recorrerá en un viaje de ida y vuelta el trayecto entre las plazas de San Jorge y Mayor, ambientado con la energía sonora de Hermanos Thioune, María Andrada y Sicobana.

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