Redacción Sucesos, 27 de febrero de 2026. 17:49 h.
La denuncia de una trabajadora destapa un caso estremecedor en una empresa pacense
La Guardia Civil ha detenido en Zafra a un empresario local acusado de instalar una cámara espía en los aseos unisex de su propia empresa. El dispositivo, camuflado en la mampara de la ducha, grababa imágenes de carácter íntimo y las enviaba en tiempo real al móvil del presunto autor, que además habría compartido parte del material a través de WhatsApp.
El caso estalló cuando una empleada, alertada por la sospecha de estar siendo vigilada, denunció los hechos ante el Área de Investigación de la Guardia Civil. Los agentes inspeccionaron los baños y localizaron el aparato: una microcámara con sensor de movimiento, activa las 24 horas del día.
Imágenes íntimas difundidas por WhatsApp
De acuerdo con la investigación, el empresario no solo recibía las grabaciones en directo sino que también habría difundido algunas de ellas, al menos a un contacto. Ese gesto amplifica el daño y encaja en un segundo delito: revelación de secretos.
La tarjeta de memoria intervenida ha permitido localizar más material y confirmar que existen otras víctimas. Dos empleadas ya han presentado denuncia formal, pero el volumen de grabaciones sugiere que podrían ser más las afectadas. Los agentes siguen analizando las imágenes para delimitar desde cuándo estaba operativa la cámara y el alcance exacto del espionaje.
Puesto a disposición judicial
El detenido ha sido trasladado al Juzgado de Zafra como presunto autor de delitos contra la intimidad y revelación de secretos. La investigación continúa abierta.
Un caso que vuelve a golpear la línea roja más básica del ámbito laboral: la seguridad y la dignidad de quienes trabajan. En Zafra, el estupor se mezcla hoy con la indignación. Y en la empresa afectada, el silencio pesa como un muro.






