Lasaña de calabaza boloñesa

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Llevábamos meses sin verlas y de pronto… están por todas partes. De todas las formas y colores, Verdes, naranjas, amarillas, grandes, pequeñas, retorcidas…
Evidentemente, vivimos en un mundo globalizado, y aquí y en la China, hay tomates todo el año. Pero no pasa lo mismo con otros productos. Por ejemplo, con las calabazas

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 Y a mí me han llegado con una especie de obsesión. Quiero probarlas todas. Quiero experimentar, y las compro a pares antes incluso de saber para qué voy a usarlas. ¿Os he contado que cuando llegamos aquí hace dos años, como faltaba tan poquito para Halloween, y había tantas variedades distintas, tuve que esperar a que pasara la fiesta porque no estaba segura de que todas se pudiesen comer?

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   Mi obsesión me ha llevado a un par de fracasos cocineriles, como un curry con yogurt que era de lo más raro, y una calabaza-espagueti que era una especie de cabello de ángel que acabó siendo, junto con un montón de cosas más, un relleno bastante aparente para canelones. 
   Pero también estoy encontrando algunas recetas bien ricas como la calabaza con Gorgonzola y nueces que publiqué en I Love Tapas o esta lasaña de calabaza bolognesa que os propongo hoy. Las dos recetas están hechas con calabazabutternuss (ni idea de cómo se llama en castellano) que me encanta. Se hace muy rápido, es dulce y tiene una textura harinosa, como de patata que se deshace en la boca, que me tiene loca. Pero se pueden hacer con cualquier tipo de calabaza que encontréis o que os guste.
!Vivan los productos de temporada!
Ingredientes:

   – 1 cebolla grande
   – 1 diente de ajo
   – 1 zanahoria
   – 500g de calabaza (pesados sin piel ni pipas)
   – 500g de carne picada de ternera
   – 1/2 vaso de vino blanco
   – 900g de salsa de tomate o tomate triturado
   – 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
   – 1/2 cucharadita de pimentón
   – Láminas de lasaña (yo uso marca Barilla, sin cocción previa)
   – Harina y leche para la bechamel
   – Queso rallado
   – Sal, aceite de oliva, pimienta
Cómo preparar la lasaña de calabaza bolognesa:
 
   Picamos la cebolla en trozos pequeños. Lavamos y pelamos la zanahoria y la picamos también. Ponemos las dos cosas a pochar en una cazuela con una pizca de sal y un chorrito de aceite. Tapamos y cocinamos a fuego suave, removiendo de vez en cuando.
   De mientras pelamos y troceamos la calabaza, en dados de 1cm o más pequeños. Cuando la cebolla empiece a transparentar, añadimos el ajo machacado o muy picado y la calabaza a la cazuela junto a un poco más de sal y seguimos cocinando unos 10 minutos.
   Vamos precalentando el horno a 220°.
   Incorporamos la carne desmenuzada, las especias y un poco más de sal y pimienta y subimos un poco el fuego. Vamos removiendo hasta que la carne empiece a cambiar de color. Entonces añadimos el vino blanco, y dejamos reducir un minuto.
   Incorporamos el tomate (reservando un vaso para más tarde) y cocemos un par de minutos más. Probamos y rectificamos de sal. Dependiendo el tomate que usemos, puede que haga falta añadir un poco de azúcar, para quitarle acidez. Yo uso un tomate triturado ecológico que está buenísimo y nada ácido y no necesito ponerle nada. 
   Por otro lado hacemos la bechamel. Yo, por hacer la lasaña más ligera, no le pongo más que una capa de bechamel por encima del todo, y está buenísima tal cual. Si es una lasaña sin remordimientos, o queréis luciros, una capita de bechamel en cada capa de lasaña será mucho más jugoso siempre. En mi caso, 1 cucharada y media de harina en un poco de aceite caliente, y removemos hasta que se tueste unos minutos. Vamos añadiendo leche sin parar de remover, esperando siempre a que se incorpore antes de añadir más.
   Cuando tengamos una bechamel ligera, salpimentamos y mezclamos con medio vaso de tomate del que teníamos reservado.
   Ha llegado el momento de montar la lasaña. Si utilizáis láminas normales, que necesitan cocción, seguid las instrucciones del paquete. Yo os cuento cómo lo he hecho yo con las que no necesitan cocerse primero. 
   Ponemos el resto del tomate en el fondo de la fuente y extendemos bien. Colocamos láminas de lasaña cubriendo todo el fondo, y encima una buena capa de relleno. Ahora podríamos cubrir con bechamel si queremos, yo no lo hago, creo que no le hace falta. 
   Repetimos con pasta y relleno (y bechamel si queremos) hasta 3 o 4 capas, terminando con láminas de pasta. Cubrimos con la bechamel y por encima con una buena cantidad de queso rallado.
   Cocinamos a 220° unos 20-25 minutos, hasta que el queso esté bien dorado.
   Y a disfrutar…

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